Inseguridad

La Justicia envió a prisión al agresor que hundió el cráneo a un empleado de Edesal

La Fiscalía N° 1 imputó a William Alexander Lagos por el violento ataque a Daniel Sosa, ocurrido el 15 de noviembre en el barrio 30 Viviendas Sur. La jueza de Garantía dispuso 75 días de prisión preventiva por el grave cuadro de lesiones y el riesgo procesal.

La Justicia dio un paso clave en la causa por el brutal ataque a un empleado de Edesal que terminó con hundimiento de cráneo. Este miércoles al mediodía, la Fiscalía N° 1 formuló cargos contra William Alexander Lagos y logró que se ordene su prisión preventiva en el marco de la investigación.

La audiencia se desarrolló ante el Juzgado de Garantía N° 2. El fiscal Francisco Assat Alí presentó la acusación contra Lagos, a quien señaló como el autor de un robo que derivó en graves lesiones contra Daniel Sosa, trabajador de la distribuidora eléctrica provincial.

Según la teoría del caso expuesta por la Fiscalía, el hecho ocurrió el 15 de noviembre, cerca del mediodía, cuando Sosa y un compañero se encontraban en el barrio 30 Viviendas Sur para verificar un medidor. En ese contexto, Lagos habría ingresado al vehículo de la empresa y sustraído la billetera de uno de los empleados.

Al ser descubierto, el acusado escapó hacia el oeste y fue alcanzado a pocos metros por los trabajadores, lo que dio inicio a un forcejeo. Durante ese enfrentamiento, el imputado extrajo un cuchillo, mientras que una persona aún no identificada arrojó una piedra con la intención de evitar que fuera reducido. El proyectil impactó de lleno en la cabeza de Sosa y le provocó un hundimiento de cráneo.

El trabajador debió ser trasladado de urgencia al Hospital Central “Ramón Carrillo”, donde fue sometido a una intervención quirúrgica para atender la lesión craneal. La gravedad del cuadro médico reforzó la calificación del hecho en la investigación penal.

Al día siguiente del ataque, la Fiscalía ordenó un allanamiento en la vivienda de Lagos, ubicada en el barrio Néstor Kirchner. En el procedimiento se secuestraron múltiples tarjetas y documentación pertenecientes a las víctimas, además de prendas de vestir compatibles con las que quedaron registradas en las cámaras de seguridad incorporadas a la causa.

Si bien la orden de detención ya se encontraba vigente, el joven logró permanecer oculto hasta el 2 de diciembre, cuando personal de la División de Respuesta Inmediata Motorizada (DRIM) lo identificó en inmediaciones de calle Mendoza al 1009, en el marco de otra denuncia por la sustracción de un teléfono celular. El aparato fue hallado entre sus pertenencias al momento de la aprehensión.

Con las actas policiales, entrevistas, registros fílmicos y los resultados del allanamiento, la Fiscalía imputó a Lagos como autor del delito de robo calificado por las lesiones graves ocasionadas a la víctima y por el uso de arma, en concurso real con encubrimiento (arts. 166 incs. 1 y 2, 277 inc. c, en relación a los arts. 45 y 55 del Código Penal Argentino).

El Ministerio Público Fiscal solicitó, además, la prisión preventiva por 90 días, al considerar acreditados los riesgos procesales. Entre ellos, el peligro de fuga —por la alta pena en expectativa, los antecedentes condenatorios y la conducta evasiva posterior al hecho— y el riesgo de entorpecimiento de la investigación, especialmente por la cantidad de testigos del barrio que manifestaron temor a posibles represalias.

Tras escuchar a las partes, la jueza de Garantía Agustina Dopazo Samper dio por formalizados los cargos contra Lagos y dispuso la prisión preventiva, aunque fijó un plazo de 75 días para la medida cautelar. En ese lapso, la Fiscalía deberá avanzar con la producción de prueba clave, mientras la defensa definirá su estrategia frente a un caso marcado por la violencia y la preocupación vecinal.

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