Cultura
El patio cervecero de Calle Angosta impulsó ventas récord y colmó las noches del festival
El patio cervecero volvió a consolidarse como uno de los espacios más atractivos del predio de Calle Angosta. En las primeras tres noches del festival, los seis puestos habilitados informaron un desempeño por encima de ediciones anteriores, con ventas que oscilaron entre 200 y 400 litros por stand, de acuerdo con los registros aportados por los propios comerciantes.
La ampliación de la oferta fue una de las novedades de este año: participaron seis cervecerías artesanales, dos más que en 2025. En ese contexto, varios emprendedores coincidieron en que el gran caudal de asistentes fue determinante para el repunte del consumo, con un pico marcado durante la noche de apertura, cuando se presentó El Chaqueño Palavecino.
Entre los casos destacados, la cervecería Olloqui reportó cerca de 400 litros vendidos en tres noches. Su responsable, Daniel Ravera, describió un balance positivo y señaló que la participación se definió mediante un proceso de licitación que permitió la incorporación de distintas marcas locales.
En la misma línea, Kamenka —emprendimiento con trayectoria desde 1999— llevó variedades como Red, Irish, Golden e IPA y contabilizó unas 500 unidades servidas, equivalentes a aproximadamente 250 litros. Su titular, Gustavo Koening, valoró el acompañamiento de la Municipalidad de Villa Mercedes para sostener el espacio dentro de la grilla del evento.
También Cervecería Ranquel informó un movimiento sostenido, con ventas de entre 200 y 250 litros en el mismo período. Luciano Corradi, representante de la marca, vinculó el rendimiento a la convocatoria general y al “efecto arrastre” de la programación artística y la organización del predio.
Los emprendimientos familiares tuvieron un desempeño similar. La Ruka calculó alrededor de 250 litros vendidos, mientras que Meves estimó 200 litros entre jueves y sábado. En ambos casos, destacaron el festival como una vidriera clave para visibilizar productos y ampliar la clientela.
En cuanto a los precios, los cerveceros acordaron un valor unificado de $4.000 la pinta de medio litro, con el objetivo de sostener condiciones homogéneas de competencia dentro del patio. A ese esquema se sumó el puesto de la comuna local, que anticipó que el balance final se consolidará al cierre del evento, aunque ya percibían un movimiento superior a lo esperado.
Más allá de la propuesta cultural, la Fiesta Nacional de la Calle Angosta volvió a exhibir su impacto económico: además del patio cervecero, se movilizó la actividad de emprendedores, artesanos, gastronómicos, fogones y food trucks. Con alto tránsito de público y consumo sostenido, el festival reafirmó su rol como motor comercial y turístico para Villa Mercedes en plena temporada.