Policiales
Un policía insultó y agredió a una mujer que fue a denunciar una estafa en Mar del Plata
Una comisaría de Mar del Plata quedó envuelta en un escándalo luego de que un policía insultara y agrediera físicamente a una mujer que había acudido para denunciar una estafa. El episodio ocurrió en la seccional 16ª de la ciudad y fue captado por una cámara de seguridad interna, un registro que terminó por exponer la gravedad del hecho y acelerar una sanción administrativa contra el efectivo.
La víctima fue identificada como Teresa Lissalt del Pilar, quien llegó a la dependencia junto a su pareja para intentar radicar una denuncia vinculada a una maniobra que afectaba a su comercio. Según relató, un perfil de Facebook ofrecía espejos artesanales y utilizaba como supuesto punto de entrega la dirección de su vidriería y cerrajería, lo que le generaba confusión con clientes y perjuicios para su actividad.
De acuerdo con la reconstrucción difundida por medios locales y nacionales, el subteniente que la atendió minimizó el planteo y le dijo que no había delito penal. La discusión subió de tono cuando la mujer insistió con que quería dejar asentada la situación y advirtió que acudiría a otra dependencia para denunciar que no le estaban tomando la presentación. Fue entonces cuando el uniformado la insultó y reaccionó con violencia.
Las imágenes muestran el momento en que el efectivo le grita una grosería, intenta cubrirse al advertir que estaba siendo filmado y luego se levanta del escritorio para empujarla hacia la salida. En medio del forcejeo, ambos terminan en el piso y se escucha a la mujer gritar que le pegaron, mientras dentro de la comisaría nadie logra contener de inmediato la situación.
El caso desató una inmediata repercusión en Mar del Plata por el nivel de violencia y por el escenario donde ocurrió: una dependencia policial a la que la mujer había recurrido justamente para pedir ayuda. Según La Nación, el agente cumplía tareas administrativas y llevaba 17 años de servicio. Tras la difusión del video, fue desafectado preventivamente por tres meses.
En declaraciones posteriores, Teresa describió el episodio como “horrible” y aseguró que iniciará acciones judiciales contra la Provincia. También cuestionó que una persona con ese comportamiento siga vistiendo uniforme y remarcó la contradicción de haber sido agredida por quien debía protegerla. Algunos efectivos de la misma dependencia, según contó, le pidieron disculpas por lo ocurrido.
El episodio volvió a poner en discusión el trato que reciben los ciudadanos cuando intentan radicar denuncias en una comisaría y la respuesta institucional frente a hechos de abuso dentro de las fuerzas de seguridad. Más allá de la suspensión dispuesta, el caso abre ahora una instancia judicial y administrativa que deberá determinar si hubo además responsabilidades penales por la agresión.