2026-06-04

Política

Milei defendió en Financial Times una inteligencia artificial sin regulación estatal

El Presidente publicó una columna en el diario británico y planteó que Argentina debe convertirse en un polo global de innovación tecnológica. También propuso crear figuras jurídicas para empresas operadas por IA o robots.

El presidente Javier Milei publicó una columna en el diario británico Financial Times en la que defendió la necesidad de mantener a la inteligencia artificial con mínima regulación estatal y presentó a la Argentina como un posible polo de innovación tecnológica.

El texto, elaborado con la colaboración del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, se inscribe en la estrategia del Gobierno para atraer inversiones vinculadas a industrias del futuro, en línea con el proyecto conocido como “Súper RIGI”, enviado al Congreso la semana pasada.

“En primer lugar, el compromiso de mantener la IA sin regular para que pueda desarrollarse libremente, sin la mano mortal de una regulación prematura y mal comprendida”, sostuvo Milei en la publicación.

El jefe de Estado planteó que la Argentina debe ofrecer un entorno legal y fiscal atractivo para empresas vinculadas a la inteligencia artificial, el procesamiento de datos y otras tecnologías emergentes.

En esa línea, propuso la creación de una nueva categoría jurídica para sociedades anónimas o entidades operadas por agentes de inteligencia artificial o robots.

Según explicó, cuando esos sistemas actúan con juicio independiente en entornos impredecibles, sus acciones pueden generar riesgos reales. Por eso consideró que la responsabilidad limitada no sería “un lujo”, sino una condición necesaria para su existencia.

“Los accionistas humanos pueden participar, pero no es obligatorio”, agregó el Presidente.

El planteo aparece en medio del debate legislativo por el “Súper RIGI”, una iniciativa que busca atraer inversiones en sectores que el Gobierno define como “genuinamente nuevos” para la Argentina.

El proyecto menciona infraestructura tecnológica y digital estratégica, actividades todavía experimentales o piloto, y sectores que requieren condiciones macroeconómicas especiales para desarrollarse.

Estas definiciones generaron cuestionamientos en la oposición, que advirtió sobre la posibilidad de que el régimen esté diseñado para favorecer a grandes compañías tecnológicas vinculadas a la inteligencia artificial, el big data y la defensa.

Desde el Gobierno rechazaron esas acusaciones y aseguraron que el esquema no apunta a empresas específicas, sino a industrias que hoy no existen o todavía no están desarrolladas en el país.

Milei comparó la oportunidad argentina con el rol que cumplió Ámsterdam en el siglo XVII como capital financiera de la era de la navegación. “Que Buenos Aires se convierta para la IA en lo que Ámsterdam fue para la era de la navegación”, planteó.

El ministro de Economía, Luis Caputo, compartió la columna y respaldó el enfoque presidencial. Según sostuvo, la combinación entre la postura argentina frente a la IA y los incentivos del “Súper RIGI” podría ubicar al país “a la vanguardia” de una industria que concentra capital y tecnología a nivel global.

La apuesta oficial por la inteligencia artificial también llega después de la visita a la Casa Rosada de Peter Thiel, fundador de Palantir, una de las compañías más influyentes del mundo en análisis de datos e IA aplicada a gobiernos y agencias de seguridad.

Thiel se reunió con Milei y con integrantes del equipo económico, entre ellos Caputo, José Luis Daza y Santiago Bausili, presidente del Banco Central.

En paralelo, el Gobierno anunció la creación de un “Gemelo Digital Social”, una herramienta basada en simulaciones e inteligencia artificial para optimizar políticas públicas y anticipar escenarios sociales.

Desde el Ministerio de Capital Humano aseguraron que el desarrollo no recurrirá a contrataciones integrales de empresas y que la tecnología no pertenece a una corporación o individuo en particular.

La oposición, sin embargo, impulsó pedidos de informes sobre eventuales vínculos privados, uso de datos personales y financiamiento del programa.

Con su columna en Financial Times, Milei volvió a marcar una definición central de su agenda económica y tecnológica: menos regulación estatal, incentivos fiscales y un intento de posicionar a la Argentina como destino para las empresas que lideran la nueva carrera global por la inteligencia artificial.

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