2026-07-27

Justicia

Una mujer demandó a AstraZeneca tras quedar con una discapacidad del 75%

Flavia Ochoa sostiene que desarrolló el síndrome de Guillain-Barré luego de recibir una dosis contra el Covid-19. La trabajadora cordobesa inició una demanda civil contra el laboratorio y el Estado nacional, aunque el vínculo causal deberá ser determinado por la Justicia.

Una mujer de la provincia de Córdoba inició una demanda civil contra AstraZeneca y el Estado nacional al sostener que quedó con una grave discapacidad después de recibir una dosis de la vacuna contra el Covid-19.

La presentación fue realizada por Flavia Ochoa, vecina de Coronel Moldes, quien afirma que desarrolló el síndrome de Guillain-Barré luego de ser vacunada el 4 de enero de 2022.

Según consta en el expediente, la mujer recibió la tercera dosis en un centro sanitario de su localidad. Horas después comenzó a sentir fuertes calambres y dolores musculares, mientras que al día siguiente sufrió una pérdida progresiva de movilidad.

“Cuando me quise levantar para ir a trabajar, no pude. Me caí al costado de la cama. No podía mover los brazos y después tampoco las piernas”, relató Ochoa.

La paciente realizó distintas consultas médicas y finalmente fue derivada a un sanatorio de Río Cuarto. Allí le practicaron estudios de imágenes, una punción lumbar y otros análisis que derivaron en el diagnóstico de síndrome de Guillain-Barré con cuadriparesia.

La documentación incorporada a la causa indica que recibió tratamiento con gammaglobulina y dexametasona, además de atravesar un prolongado proceso de neurorehabilitación.

Uno de los certificados médicos describe un cuadro de cuadriparesia flácida que requirió inicialmente el uso de una silla de ruedas y, posteriormente, dispositivos de asistencia para caminar.

Ochoa aseguró que actualmente continúa con rehabilitación tres veces por semana y que solo puede desplazarse con un andador. También manifestó que padece dolores intensos, cansancio permanente y otras limitaciones que modificaron por completo su vida cotidiana.

El expediente reúne historias clínicas, certificados neurológicos, estudios complementarios, constancias de un evento supuestamente atribuible a la vacunación, un reporte remitido a la ANMAT y el Certificado Único de Discapacidad.

También incluye un dictamen de la Comisión Médica de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo que estableció una incapacidad laboral del 75,60%, porcentaje que constituye uno de los principales fundamentos del reclamo económico.

La demanda solicita una indemnización por incapacidad sobreviniente, daño moral, pérdida del proyecto de vida, daño emergente y daño punitivo. Además, cuestiona artículos de la Ley 27.573, que reguló la adquisición de vacunas y creó un fondo de reparación para quienes acrediten daños derivados de la vacunación.

Antes de acudir a la Justicia, Ochoa inició el procedimiento administrativo contemplado por esa normativa. Sin embargo, el reclamo fue rechazado luego de que la Comisión Nacional de Seguridad en Vacunas concluyera que no pudo establecerse una relación causal entre la aplicación y el cuadro neurológico.

La mujer impugnó esa decisión y llevó el caso al fuero federal. Ahora será la Justicia la que deberá determinar, a partir de la documentación médica y las pericias, si existe un vínculo directo entre la vacuna y la discapacidad denunciada.

El síndrome de Guillain-Barré es un trastorno neurológico poco frecuente. La Agencia Europea de Medicamentos lo incorporó como una reacción adversa muy rara de la vacuna Vaxzevria, aunque mantuvo que los beneficios generales de la vacunación superaban sus riesgos.

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