2026-07-31

Alerta

La Argentina se prepara para un fenómeno de El Niño que podría ser histórico

La NOAA estima un 81% de probabilidad de que el evento alcance una intensidad muy fuerte hacia fines de 2026. En el país podría elevar el riesgo de lluvias abundantes, tormentas e inundaciones durante la primavera y el verano.

La Argentina se prepara para afrontar un episodio de El Niño que podría ubicarse entre los más intensos registrados en las últimas décadas, con posibles consecuencias sobre las lluvias, los ríos, la producción agropecuaria y la infraestructura urbana.

El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que las condiciones del sistema El Niño-Oscilación del Sur ya corresponden a una fase cálida. Los modelos indican una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno continúe durante el trimestre julio, agosto y septiembre de 2026.

Por su parte, el Centro de Predicción Climática de la NOAA anticipó que El Niño continuará fortaleciéndose durante los próximos meses y alcanzaría su mayor intensidad hacia fines de este año.

El organismo estadounidense calcula una probabilidad del 97% de que el fenómeno persista hasta comienzos de la primavera del hemisferio norte de 2027, período que en la Argentina coincide con el inicio del otoño.

El dato que concentra la mayor atención es la intensidad proyectada. La NOAA estima un 81% de posibilidades de que El Niño alcance la categoría de muy fuerte durante el trimestre comprendido entre octubre y diciembre de 2026.

El modelo experimental SPEAR, desarrollado por el Laboratorio de Dinámica de Fluidos Geofísicos de la NOAA, también plantea un escenario excepcional. Sus 30 simulaciones anticipan un episodio comparable con los más intensos observados durante el último siglo.

Sin embargo, los especialistas advierten que estos modelos representan tendencias estacionales y no permiten determinar con varios meses de anticipación cuánto lloverá en una ciudad o cuándo ocurrirá una tormenta.

Las zonas con mayor riesgo de lluvias

En la Argentina, los efectos de El Niño suelen sentirse con mayor intensidad en el Litoral y el centro-este del país. Las probabilidades de precipitaciones superiores a los valores normales podrían aumentar en Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Santa Fe, Córdoba y el norte de Buenos Aires.

El escenario también podría favorecer una mayor frecuencia de tormentas intensas, granizo y precipitaciones concentradas en períodos breves. No obstante, el comportamiento definitivo dependerá de otros factores atmosféricos regionales.

Otro aspecto bajo seguimiento será el nivel de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú. Si las lluvias abundantes se mantienen durante varios meses, podrían aumentar los caudales y elevar el riesgo de crecidas en localidades ribereñas.

El fenómeno tendrá además un impacto relevante sobre el campo. Las precipitaciones podrían mejorar la humedad de los suelos y favorecer cultivos afectados por períodos secos, pero un exceso de agua también podría provocar anegamientos, retrasos en la siembra y mayores dificultades para las cosechas.

El último valor semanal disponible del índice Niño 3.4 se ubicó en +1,2 °C. Los modelos experimentales proyectan que podría superar los +2 °C durante el período de máxima intensidad, un nivel asociado con episodios muy fuertes.

Pese a la contundencia de las proyecciones, la intensidad de El Niño no determina por sí sola la cantidad de lluvia que recibirá cada región. Los organismos meteorológicos recomendaron seguir los pronósticos trimestrales y las alertas de corto plazo, que permitirán precisar los riesgos a medida que avance el fenómeno.

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