Investigación
Darío Cuello dijo que escuchó la búsqueda pero le daba vergüenza volver
Darío “Yayi” Cuello aseguró que permaneció escondido durante cuatro días en un campo ubicado a poco más de un kilómetro de su vivienda, en Tilisarao, porque estaba deprimido, enojado y sentía vergüenza de regresar.
La primera reconstrucción de lo ocurrido fue difundida este miércoles por el procurador general de la Provincia, Eduardo Sebastián Cadelago Filippi, quien sostuvo que, hasta el momento, no existen elementos que permitan confirmar que el joven haya sido secuestrado o retenido contra su voluntad.
Cuello, de 28 años, fue encontrado con vida el martes por la tarde cuando llegó acompañado por sus perros hasta la casa de una vecina del barrio Eva Perón para pedir agua y ayuda. Estaba cansado y desorientado, pero no presentaba lesiones de gravedad.
Tras ser trasladado al Hospital de Tilisarao, cerca de las 23 fue entrevistado por personal policial y por el fiscal Marcelo Saldaño. Allí explicó que el viernes había salido en bicicleta para buscar leña y que abandonó el rodado cerca del cementerio, junto a un canal.
Luego cruzó hacia un campo situado enfrente y pasó la primera noche debajo de un puente ubicado sobre el canal revestido. Según su relato, permaneció durante los días siguientes en esa zona y se acercaba hasta el cementerio para tomar agua.
“No estuvo retenido en ningún momento. Manifestó que no se sentía bien, que estaba mal y que perdió un poco la noción de cuántos días habían pasado”, explicó Cadelago Filippi.
El joven también contó que escuchó los gritos, silbidos y movimientos del operativo desplegado para encontrarlo. Sin embargo, no se acercó porque le daba vergüenza regresar. Finalmente, el hambre, el agotamiento y la necesidad de tomar agua lo llevaron a pedir ayuda.
El procurador indicó que Cuello tendría un retraso madurativo y antecedentes de episodios depresivos. Este miércoles fue trasladado al Hospital de Salud Mental de la ciudad de San Luis para recibir atención especializada.
“Estaba escondido, enojado, depresivo y con miedo, pero en un campo cerca de su casa. Tiene algunas escoriaciones y cuestiones menores, pero nada que indique que estuvo atado o retenido”, señaló.
Durante su declaración, Cuello mencionó además a un hombre que circulaba en motocicleta y al que le tendría miedo. Cadelago Filippi aclaró que no se trata del actual encargado de la Estancia López, establecimiento que había sido allanado durante la búsqueda.
La identidad de esa persona no fue revelada porque la situación continúa bajo investigación.
El Ministerio Público también entrevistará a los familiares y allegados que durante los últimos días hablaron de un posible secuestro. El objetivo será determinar de dónde surgió esa versión y si existían elementos concretos para sostenerla.
En paralelo, los investigadores realizan nuevos recorridos en el lugar señalado por Cuello. Buscan prendas, rastros y huellas que permitan confirmar que permaneció allí durante los cuatro días en los que fue buscado por la Policía.
Cadelago Filippi destacó el despliegue realizado en Tilisarao y aseguró que nunca había presenciado un operativo de semejante magnitud.
Participaron más de cien efectivos, integrantes de la división Canes, Bomberos de la Policía, bomberos voluntarios y distintas unidades especializadas. También se utilizaron drones y avionetas, mientras los rastrillajes abarcaron aproximadamente 50 kilómetros por tierra y por agua.
“Muchos policías terminaban una guardia de 24 horas y salían directamente a rastrillar”, reconoció el procurador.
La investigación continuará para verificar el relato del joven y esclarecer por completo las circunstancias que rodearon su desaparición. Por el momento, la principal hipótesis indica que Cuello se alejó voluntariamente, atravesó un cuadro emocional y permaneció oculto cerca de su casa hasta que decidió regresar.