2026-09-05

Polémica internacional

La Casa Blanca lanzó un videojuego en el que los jugadores deben deportar inmigrantes

La administración de Donald Trump incorporó un apartado de videojuegos retro a su sitio oficial. Uno de los títulos propone perseguir y expulsar migrantes que intentan cruzar la frontera con México, mientras otro recrea la construcción del muro fronterizo.

La Casa Blanca lanzó una plataforma de videojuegos inspirados en clásicos de los años 80 y 90 para promocionar distintas políticas de la administración de Donald Trump. La iniciativa generó polémica, especialmente por uno de los juegos que retrata su visión antinmigratoria y convierte la persecución y deportación de inmigrantes en el objetivo de la partida.

El juego, denominado “Rio Run”, toma como referencia la mecánica del clásico Snake. El jugador controla a un personaje inspirado en Tom Homan, responsable de la política fronteriza del Gobierno estadounidense, y debe recorrer el río Grande para localizar a personas que intentan ingresar al país desde México. Cada captura es contabilizada como una deportación al finalizar la partida.

La plataforma también incluye “Build the Wall”, basado en la dinámica del popular Tetris. En este caso, el objetivo es levantar un muro en la frontera para impedir el avance de lo que el juego presenta como una amenaza migratoria. La Casa Blanca incorporó además otros títulos relacionados con diferentes políticas de Trump, como planes de ahorro para niños y programas de alimentación escolar.

El lanzamiento generó cuestionamientos de organizaciones vinculadas con los derechos de los inmigrantes, que consideran que la iniciativa banaliza una problemática que afecta a millones de personas y transforma las deportaciones en una forma de entretenimiento. Las críticas se producen en un momento en que el Gobierno estadounidense profundizó los operativos contra inmigrantes en situación irregular.

La propuesta forma parte de una estrategia de comunicación que busca presentar las políticas de la administración Trump mediante formatos propios de la cultura digital y las redes sociales. La estética retro y las referencias a videojuegos conocidos fueron utilizadas para acercar el mensaje político a un público más amplio y reforzar la agenda de la Casa Blanca.

La iniciativa también abrió otra controversia: uno de los juegos utiliza elementos visuales asociados con Tetris sin autorización de sus responsables. Desde The Tetris Company señalaron que no tienen relación con la campaña de la Casa Blanca y anticiparon que evaluarán posibles medidas por el uso de su propiedad intelectual.

Así, una herramienta habitualmente asociada al entretenimiento terminó convertida en un nuevo escenario de disputa política en Estados Unidos. La Casa Blanca apuesta a formatos digitales para difundir su agenda, mientras organizaciones y sectores críticos cuestionan que políticas como las deportaciones sean presentadas mediante dinámicas propias de un videojuego.

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