Economía
El RIPEE ya rige en San Luis y ofrece exenciones fiscales de hasta 15 años
San Luis puso formalmente en vigencia una de las principales herramientas económicas impulsadas por el Gobierno de Claudio Poggi para atraer inversiones privadas, ampliar empresas existentes y generar nuevos puestos de trabajo.
El Régimen Integral de Promoción del Desarrollo Económico y del Empleo (RIPEE) fue publicado este lunes en el Boletín Oficial y Judicial como Ley Nº VIII-1210-2026, luego de haber sido promulgado por el Ejecutivo provincial mediante el Decreto Nº11305-MHIP-2026, firmado el 2 de septiembre.
La iniciativa había recibido sanción definitiva de la Cámara de Diputados el 12 de agosto por 27 votos a favor y 11 en contra, después de obtener media sanción del Senado el 28 de julio.
Con su publicación, el RIPEE ya forma parte del ordenamiento jurídico provincial. Sin embargo, la puesta en funcionamiento efectiva de varias de sus herramientas deberá esperar la reglamentación del Poder Ejecutivo, que establecerá procedimientos, requisitos y mecanismos para solicitar los beneficios.
El Gobierno anticipó que avanzará durante septiembre con ese proceso reglamentario.
Exenciones impositivas de hasta 15 años
Uno de los instrumentos más importantes es el Programa de Fomento a las Nuevas Inversiones, dirigido tanto a nuevos proyectos como a ampliaciones y reconversiones de actividades existentes.
Los emprendimientos aprobados podrán acceder a exenciones sobre impuestos provinciales durante un plazo de hasta 15 años.
El esquema será escalonado:
- 100% de exención durante los primeros cinco años.
- 75% entre el sexto y el décimo año.
- 50% entre el año 11 y el 15.
Entre los tributos contemplados aparecen Ingresos Brutos, Inmobiliario y Automotores, además de beneficios sobre Sellos y tasas administrativas vinculadas con los proyectos aprobados.
En el caso de Ingresos Brutos, la exención estará vinculada específicamente con los ingresos originados por la nueva inversión. Para los impuestos Inmobiliario y Automotor, el beneficio comprenderá los bienes afectados directamente al proyecto.
La amplitud del régimen es uno de sus principales elementos: alcanza actividades agropecuarias, apícolas, frutihortícolas, mineras, industriales, comerciales, de construcción, energía, logística, turismo, cultura, tecnología y servicios, además de otras actividades económicas desarrolladas en territorio provincial.
Créditos fiscales para empresas que vuelvan a invertir
El RIPEE incorpora además un segundo mecanismo para compañías que ya desarrollan actividad económica en San Luis y decidan realizar nuevas inversiones.
Para acceder al Programa de Incentivos Fiscales, el proyecto deberá contemplar una inversión equivalente, como mínimo, al doble de los impuestos provinciales devengados durante los 12 meses anteriores.
Si la iniciativa resulta aprobada, la empresa podrá obtener un crédito fiscal equivalente al 50% de los impuestos provinciales que se generen durante los 12 meses siguientes.
Ese crédito será nominativo e intransferible y podrá utilizarse exclusivamente para cancelar obligaciones tributarias provinciales.
La ley también incorpora mecanismos destinados a resolver uno de los planteos recurrentes del sector privado: la acumulación de saldos a favor de Ingresos Brutos.
Subsidios para transformar planes sociales en empleo formal
El segundo gran eje está puesto en el trabajo.
Las empresas que incorporen a su planta a beneficiarios del Plan de Inclusión Social podrán acceder durante dos años a un aporte provincial para reducir el costo inicial de la contratación.
El esquema contempla una cobertura equivalente al 100% del beneficio social durante los primeros 12 meses, al 75% durante los siguientes seis meses y al 50% durante el último semestre.
La condición central es que exista una incorporación real a la planta de trabajadores y no un reemplazo de puestos laborales existentes.
El objetivo es trasladar progresivamente beneficiarios de programas sociales hacia relaciones laborales formales, con aportes previsionales, cobertura de salud y derechos establecidos por la legislación laboral.
Tierras e inmuebles fiscales para proyectos privados
Otro capítulo del RIPEE permite utilizar bienes pertenecientes al Estado provincial que actualmente se encuentren ociosos para desarrollar proyectos productivos, industriales, turísticos o de servicios.
La Provincia podrá disponer de esos inmuebles mediante diferentes figuras jurídicas, entre ellas concesión, alquiler, comodato, derecho de superficie o venta, de acuerdo con las características de cada iniciativa.
La intención es incorporar al circuito productivo propiedades estatales sin utilización y vincular su adjudicación con inversiones concretas y generación de puestos de trabajo.
El Gobierno también planteó que los recursos obtenidos mediante esas operaciones vuelvan a destinarse a políticas de promoción económica.
Financiamiento y garantías para las empresas
El cuarto eje está relacionado con el acceso al crédito, uno de los problemas señalados habitualmente por pequeñas y medianas empresas.
La ley habilita herramientas como préstamos, subsidios, programas de reconversión empresarial, capacitación y líneas vinculadas con el Consejo Federal de Inversiones (CFI).
También contempla la creación de un Fondo Provincial de Garantía, pensado para facilitar el acceso al financiamiento de emprendimientos y PyMEs que tienen proyectos viables pero dificultades para presentar las garantías exigidas por las entidades financieras.
El régimen incorpora además la posibilidad de articular sus beneficios con programas nacionales de promoción de inversiones, siempre que exista compatibilidad entre ambas normativas.
La reglamentación será ahora el paso decisivo
La publicación de la ley cierra el recorrido legislativo del RIPEE y abre una etapa diferente.
A partir de ahora, el punto central será la reglamentación: allí deberán definirse los procedimientos para presentar proyectos, la documentación necesaria, los organismos que evaluarán las inversiones y la forma en que se instrumentarán exenciones, créditos fiscales, subsidios e inmuebles.
Por eso, aunque el RIPEE ya está jurídicamente vigente, la posibilidad de que una empresa acceda efectivamente a buena parte de sus beneficios dependerá de las reglas operativas que dicte el Ejecutivo.
El nuevo régimen representa una apuesta clara de San Luis por trasladar parte de la política económica hacia el incentivo a la inversión privada: menos carga tributaria para quienes amplíen o radiquen proyectos, subsidios ligados a nuevos empleos y herramientas de financiamiento.
El resultado, sin embargo, comenzará a medirse cuando el régimen deje el terreno normativo y aparezcan los primeros proyectos aprobados, inversiones efectivamente ejecutadas y nuevos puestos de trabajo creados bajo sus beneficios.