JUSTICIA PROVINCIAL
Una niña denunció abusos en su escuela y la Justicia imputó a la pareja de su abuela en San Luis
La Justicia de San Luis imputó a un hombre acusado de haber abusado sexualmente de la nieta de su pareja en al menos tres oportunidades. El caso salió a la luz después de que la niña relatara lo que estaba viviendo a una trabajadora de su escuela, quien informó la situación a las autoridades del establecimiento educativo.
La jueza de Garantía N° 4, Luciana Banó, tuvo por formulados los cargos por el delito de abuso sexual simple agravado por la convivencia preexistente y la guarda de la víctima, de acuerdo con la calificación presentada por la Fiscalía de Género N° 1.
La menor tiene actualmente 12 años y, según la acusación, los hechos habrían comenzado cuando tenía 10, entre fines de 2024 y 2025.
La investigación sostiene que el imputado habría aprovechado el vínculo de confianza familiar y las ocasiones en que la niña permanecía bajo el cuidado de sus abuelos para cometer los abusos denunciados.
De acuerdo con la reconstrucción presentada por la Fiscalía, la menor vivía junto a su madre y sus hermanos en una propiedad compartida con su abuela materna y la pareja de esta.
Los hechos investigados habrían ocurrido en distintas oportunidades, cuando la niña visitaba a sus abuelos o permanecía bajo su cuidado.
La situación comenzó a investigarse después de que la menor confiara su relato a una trabajadora del establecimiento educativo con quien mantenía una relación de confianza.
La mujer comunicó lo sucedido a la directora de la escuela, quien realizó la denuncia que permitió activar la intervención judicial.
Durante su declaración en Cámara Gesell, la niña también manifestó que el acusado le habría advertido que no contara lo sucedido, mediante un gesto que ella interpretó como una amenaza.
Las pruebas que presentó la Fiscalía
Durante la audiencia, la fiscal adjunta Marisol Boschi detalló los elementos reunidos para sostener la acusación.
Entre ellos se encuentran la denuncia realizada por la directora del establecimiento educativo, la declaración de la madre, la entrevista de la niña en Cámara Gesell y distintos informes médicos y psicológicos.
Según lo expuesto por el Ministerio Público Fiscal, el informe de Cámara Gesell destacó la coherencia y la estructura lógica del relato de la menor, así como su capacidad para describir los acontecimientos denunciados.
También se incorporaron evaluaciones profesionales que registraron manifestaciones de angustia, temor, vergüenza y ansiedad.
Estos elementos forman parte de la investigación y deberán ser valorados junto con las restantes pruebas que se produzcan durante el proceso judicial.
La jueza Luciana Banó hizo lugar a las medidas de coerción solicitadas por la Fiscalía y dispuso que el imputado cumpla determinadas condiciones mientras continúa la investigación.
El hombre deberá presentarse mensualmente a firmar el libro de imputados de la Fiscalía de Género N° 1 y no podrá salir de la provincia de San Luis durante 90 días.
Estas disposiciones se suman a otras medidas que ya estaban vigentes, entre ellas una restricción de acercamiento a la niña y la exclusión del hogar.
Durante la audiencia, la defensora adjunta María Eva Morel manifestó que no compartía los hechos atribuidos a su asistido ni la calificación legal propuesta por la Fiscalía.
La defensa anticipó que desarrollará su propia teoría del caso y solicitará la producción de nuevas pruebas.
La formulación de cargos no implica una declaración de culpabilidad. La responsabilidad penal del acusado deberá determinarse mediante el procedimiento judicial correspondiente.