ESPECTÁCULOS
Murió Antonio Grimau a los 82 años y el espectáculo argentino despide a uno de sus grandes actores
El mundo del espectáculo argentino está de luto. Antonio Grimau murió a los 82 años, después de permanecer internado durante varios días en un centro de salud de la Ciudad de Buenos Aires. La noticia fue confirmada este martes 20 de octubre por la Asociación Argentina de Actores y Actrices, que destacó su extensa trayectoria y su aporte a la cultura nacional.
El actor, cuyo verdadero nombre era Antonio Rebolini, falleció el lunes 19 de octubre, alrededor de las 23, según informó TN. Se encontraba internado desde el jueves en el Hospital María Ferrer, especializado en enfermedades respiratorias.
Grimau padecía una enfermedad pulmonar intersticial difusa (EPID), una afección que compromete el funcionamiento de los pulmones. Sin embargo, hasta el momento no se informó oficialmente cuál fue la causa inmediata de su fallecimiento.
Su muerte provocó una profunda tristeza entre colegas y espectadores que lo acompañaron durante más de seis décadas de carrera.
El emotivo mensaje de la Asociación Argentina de Actores
La entidad que representa a los trabajadores de la actuación confirmó el fallecimiento mediante una publicación en sus redes sociales.
En el comunicado, destacó que Grimau construyó una trayectoria que forma parte de la historia del espectáculo argentino, tanto por sus trabajos sobre los escenarios como por sus interpretaciones en televisión y cine.
La Asociación también expresó sus condolencias a familiares, amigos y compañeros de profesión.
El actor estaba afiliado a la institución desde 1970 y en 2005 había recibido el Premio Podestá a la Trayectoria Honorable, otorgado conjuntamente con el Senado de la Nación.
De una infancia difícil a convertirse en galán de televisión
Antonio Grimau nació el 10 de marzo de 1944 en Remedios de Escalada, provincia de Buenos Aires.
Su infancia estuvo marcada por una tragedia familiar: cuando tenía apenas 11 años perdió a su padre, su madre y una de sus hermanas en un período de siete meses.
Durante su adolescencia trabajó en distintos oficios, hasta que un aviso publicado en un diario cambió el rumbo de su vida.
A los 16 años se presentó a una convocatoria para integrar un elenco teatral en el teatro Charles Chaplin, ubicado en el barrio porteño de Almagro.
Aquella experiencia despertó una vocación que lo acompañaría durante toda su vida. Allí permaneció cuatro años y comenzó una formación artística que luego profundizó con referentes como Juan Carlos Gené.
Con el tiempo, adoptó el apellido artístico Grimau y comenzó a construir una carrera que lo convertiría en una de las figuras más reconocidas de la televisión argentina.
Las novelas y películas que marcaron su carrera
Durante las décadas de 1970 y 1980, Grimau alcanzó una enorme popularidad como protagonista de telenovelas.
Entre sus trabajos más recordados aparecen Trampa para un soñador, Dos a quererse y Quiero gritar tu nombre, producciones que lo consolidaron como uno de los grandes galanes de la pantalla chica.
Su versatilidad también le permitió participar en ficciones de distintas épocas, como Soy gitano, Padre Coraje, Valientes, Herencia de amor y Herederos de una venganza.
En el cine debutó en 1974 con La Mary, la recordada película protagonizada por Susana Giménez y Carlos Monzón.
Posteriormente integró elencos de películas como Caballos salvajes, Secretos compartidos y Angélica.
Sin embargo, el teatro siempre ocupó un lugar central en su vida profesional.
Participó en numerosas obras y asumió personajes de gran exigencia dramática, entre ellos Hamlet, además de integrar producciones como Los invertidos, El acompañamiento, El precio y Rotos de amor.
Su consagración como Sandro en una serie televisiva
Uno de los papeles más destacados de su última etapa llegó en 2018, cuando interpretó a Roberto Sánchez en su adultez en la serie Sandro de América.
La producción, dirigida por Adrián Caetano, reconstruyó la vida del popular cantante argentino y permitió que Grimau mostrara una faceta diferente de su talento.
Su interpretación le valió un premio Martín Fierro como actor protagonista de unitario o serie, uno de los reconocimientos más importantes de su carrera.
El papel también le permitió cumplir un anhelo personal, ya que admiraba profundamente al cantante.
Los momentos más dolorosos de su vida
Detrás de su trayectoria artística, Grimau atravesó experiencias personales muy difíciles.
Además de la pérdida de sus padres durante la infancia, en 2010 sufrió la muerte de su hijo Lucas, fruto de su relación con la actriz Leonor Manso.
El actor habló públicamente sobre ese dolor y contó que el trabajo teatral fue una herramienta fundamental para sobrellevarlo.
En 2021 enfrentó otro episodio delicado cuando contrajo coronavirus y debió permanecer internado durante casi dos meses.
Su estado requirió asistencia respiratoria y, después de recibir el alta, reveló que había perdido 22 kilos y que necesitó una extensa recuperación física.
Pese a esas dificultades, logró regresar a los escenarios.
Su último trabajo y una pasión que mantuvo hasta el final
Grimau nunca ocultó su deseo de continuar actuando mientras su salud se lo permitiera.
En enero de 2026 volvió a la calle Corrientes con la obra Vamo' los pibes, presentada en el Multiteatro junto a Osvaldo Laport, Raúl Lavié y Osvaldo Santoro, bajo la dirección de Federico Palazzo.
En una entrevista concedida a La Nación durante los ensayos, aseguró que no pensaba retirarse y que su principal deseo era conservar la salud y las fuerzas para seguir trabajando.
Esa convicción lo acompañó hasta sus últimos meses.
Con la muerte de Antonio Grimau, el espectáculo argentino pierde a un actor que atravesó generaciones, géneros y formatos, desde las grandes telenovelas hasta las producciones teatrales más exigentes.
Su legado permanece en las numerosas interpretaciones que dejó a lo largo de más de 60 años de actividad artística.