miércoles 21 de octubre de 2026

Violencia y caos en San Francisco del Monte de Oro

Horas de furia en Cinco Esquinas, policías heridos y vecinos alcoholizados desataron una batalla callejera

Una noche de disturbios en el barrio Cinco Esquinas de San Francisco del Monte de Oro terminó con policías heridos, un vecino hospitalizado y versiones enfrentadas sobre abuso de autoridad. La Justicia investiga los hechos y dispuso medidas para garantizar la imparcialidad del proceso.
La Policía intervino por un pedido de vecinos que se quejaban por la conducta de hombres alcoholizados.
La Policía intervino por un pedido de vecinos que se quejaban por la conducta de hombres alcoholizados.

La localidad de San Francisco del Monte de Oro vivió un domingo caótico que mantuvo en vilo a todo el pueblo. En la zona conocida como Cinco Esquinas, un grupo de hombres alcoholizados desató una serie de disturbios que terminaron con efectivos policiales lesionados, un civil hospitalizado y patrulleros dañados, en medio de un operativo que se prolongó durante más de dos horas.

El primer episodio se registró minutos antes de las 21:00, cuando vecinos alertaron a la Comisaría 14 sobre un grupo que bebía en la vía pública e insultaba a quienes transitaban por el lugar. Según el informe oficial, los uniformados llegaron a la calle Eulalio Astudillo, donde encontraron a más de diez personas reunidas frente a la casa de una familia de apellido Jofré.

Al notar la presencia policial, algunos escaparon hacia el interior de la vivienda y otros fueron identificados en el lugar. En medio del operativo, los efectivos debieron mover dos vehículos que obstruían la calle. “Dos hombres comenzaron a insultar y amenazar de muerte a los policías, especialmente a quienes residen en la localidad”, detalló una fuente de la fuerza.

Pero el conflicto no terminó ahí. Cerca de las 21:40, otro incidente agravó la situación. Un Fiat Palio rojo fue interceptado por realizar maniobras peligrosas, y al conductor se le detectaron signos de ebriedad. Mientras se preparaba la prueba de alcohotest, que luego arrojó 1,50 g/l de alcohol en sangre, varios de los involucrados en el primer disturbio regresaron al lugar y comenzaron a agredir a los efectivos.

Según el parte policial, los agresores ingresaron por la fuerza a la vivienda de una vecina, arrojaron piedras contra las patrullas y provocaron lesiones a dos uniformados. Uno de ellos sufrió escoriaciones en la pierna derecha, y otro, un corte en la pierna izquierda. Ante el riesgo, los efectivos dispararon cartuchos antitumulto al suelo para dispersar al grupo.

Uno de los revoltosos, también de apellido Jofré, resultó herido por el impacto de perdigones de goma y fue trasladado al hospital local, donde recibió atención médica. Posteriormente se retiró por sus propios medios. La Policía informó que el hombre posee antecedentes penales y había cumplido medidas de prisión preventiva en causas anteriores.

El vehículo fue secuestrado y puesto a disposición del Juzgado Penal, Juvenil y Contravencional de la Primera Circunscripción Judicial, a cargo de la jueza Daniela Benenatti, mientras que la Fiscal de la U.A.F., Belén Lucero Suárez, ordenó la formación del Informe Policial de Hecho (IPH) y derivó la investigación a personal judicial de otra dependencia para garantizar la imparcialidad del proceso.

Sin embargo, tras el operativo, surgieron nuevas versiones desde el propio barrio. En la página local de Facebook “Qué pasa San Francisco”, algunos vecinos denunciaron “abuso de autoridad” y afirmaron que los policías habrían disparado dentro de una propiedad privada. “Nos dispararon a quemarropa. Había un niño adentro”, dijo un testigo en una publicación que rápidamente se viralizó.

Desde la fuerza provincial evitaron responder a las acusaciones, aunque destacaron que se actuó “de acuerdo con los protocolos ante una situación de violencia colectiva y peligro inminente”.

El episodio dejó al descubierto una tensión recurrente entre la Policía y los vecinos de zonas periféricas de San Francisco del Monte de Oro, donde los operativos por consumo de alcohol y disturbios se han vuelto frecuentes en los últimos meses.

Por ahora, la causa permanece en etapa de instrucción y se esperan las definiciones judiciales sobre los involucrados. El Ministerio Público Fiscal analiza las pruebas recolectadas —entre ellas los registros de cámaras y testimonios de testigos— para determinar responsabilidades tanto de los agresores como de los efectivos intervinientes.