Balance ambiental y gestión provincial
Menos fuego y más control, San Luis redujo un tercio los incendios forestales con gestión y prevención
San Luis consiguió este año una mejora contundente en la lucha contra los incendios forestales. De acuerdo a los registros oficiales, la cantidad de focos ígneos descendió de 1.274 en 2024 a 850 en 2025, lo que representa una reducción del 33,28% en comparación con el año anterior.
El balance fue presentado por el Programa de Prevención y Gestión de Emergencias, que depende del Ministerio de Seguridad provincial, y marca un punto de inflexión en la política de manejo del fuego. Las autoridades adjudican los resultados a una gestión más coordinada entre el Gobierno provincial, los municipios, las instituciones de emergencia y los productores rurales.
“Una mejor comunicación, articular y ser más rápido en la acción nos dio una gran ventaja este año en el abordaje de los incendios”, señaló Gustavo Albornoz, director de Prevención y Gestión de Emergencias, en diálogo con la prensa.
El funcionario recordó que los números de 2024 obligaron a repensar el sistema. “Supimos entender que teníamos que fortalecer las estadísticas y, sobre todo, planificar el trabajo en prevención, acción y mitigación”, sostuvo.
Prevención y capacitación
Uno de los ejes principales de la estrategia fue la prevención. Durante 2025 se realizaron charlas y capacitaciones para agricultores, administradores de campos y personal rural, con el objetivo de reducir las quemas clandestinas.
“Los productores tenían que saber a dónde dirigirse, cuáles eran las herramientas disponibles y que podían contar con supervisión. Esa supervisión permitió que las prácticas se hicieran de forma controlada y segura”, explicó Albornoz.
La provincia también reforzó la comunicación con los municipios y comisiones locales de emergencia. “Nos dividimos en tres regiones —norte, centro y sur— y trabajamos junto a intendentes y comisionados. Encontramos desconocimiento en algunos sectores y eso nos ayudó a mejorar la respuesta institucional”, añadió.
Un cambio climático favorable
El subdirector de Coordinación General Operativa, Gonzalo Pérez, destacó que las condiciones climáticas de este año también jugaron a favor. “En 2024 la sequía fue muy importante, lo que generó más incendios. En cambio, este año las lluvias del verano y las precipitaciones inusuales de invierno mejoraron la evolución del suelo y redujeron la cantidad de vegetación seca”, explicó.
Pérez detalló que la región centro de San Luis es hoy una de las zonas con menor riesgo de focos de incendio del país, a diferencia de provincias vecinas como Catamarca y Córdoba, que mantienen una alta predisposición de quema por las condiciones meteorológicas.
61.800 hectáreas menos afectadas
Según el relevamiento provincial, en 2025 se registraron 61.800 hectáreas menos afectadas por el fuego en comparación con el año pasado. La cifra refleja no solo una baja en la cantidad de siniestros, sino también una mejor capacidad de respuesta y contención.
“Esto es un trabajo en conjunto, una apuesta del Gobierno para integrar a todos los actores del sistema de emergencia. No es casualidad, sino planificación”, afirmó Pérez.
El funcionario agregó que el monitoreo se mantiene durante todo el año. “Nuestra dirección no solo se aboca a incendios, también trabajamos sobre factores climáticos, inundaciones y otras amenazas. Estamos operativos las 24 horas, los 365 días”, concluyó.
El caso de San Luis se destaca en el contexto nacional, donde la mayoría de las provincias mantiene altos niveles de riesgo por sequías prolongadas, deforestación y quemas no controladas. La experiencia puntana muestra que una política sostenida de prevención, coordinación y gestión de datos puede traducirse en resultados concretos, incluso en escenarios ambientales cada vez más exigentes.