sábado 5 de septiembre de 2026

Salud

Día Mundial del Sueño: hábitos simples para descansar mejor y detectar apneas

En el Día Mundial del Sueño, especialistas remarcaron que dormir bien no es un lujo: es una función clave del organismo. Menos pantallas, horarios regulares y luz solar por la mañana mejoran el descanso. También alertaron por el subdiagnóstico de la apnea, un trastorno con riesgos serios.
Menos pantallas, comer a horario y dormir a la misma hora, las claves para un buen sueño
Menos pantallas, comer a horario y dormir a la misma hora, las claves para un buen sueño

Dormir no es “apagar” el cuerpo: es uno de los momentos más activos y determinantes para la salud. En el marco del Día Mundial del Sueño, que se conmemora cada marzo para promover un descanso adecuado, especialistas consultados señalaron que pequeños cambios cotidianos pueden mejorar la calidad del sueño y, con ello, el bienestar general.

La neuróloga María Rosa Montaño, del Hospital Central “Dr. Ramón Carrillo”, explicó que durante el sueño se consolidan procesos vitales: reparación celular, regulación emocional, memoria e inmunidad. “Es una fase activa. Si no se duerme bien, el organismo no se restaura como corresponde”, advirtió. Para la médica, el problema más frecuente que ve en consultorio no es una enfermedad rara, sino la “mala higiene del sueño”: acostarse tarde, levantarse temprano y sostener rutinas irregulares.

En ese punto, el impacto de la tecnología aparece como un factor clave. Montaño sostuvo que el uso de pantallas, especialmente en la cama, altera el ritmo biológico. La recomendación central es directa: evitar el celular en la cama y reservar ese espacio para dormir. También aconsejó mantener horarios estables, exponerse a luz solar por la mañana, evitar café por la tarde y hacer actividad física temprano. “La luz y la comida también son relojes biológicos: comer a horario ayuda a dormir mejor”, remarcó.

Sobre el clásico “hay que dormir ocho horas”, la neuróloga relativizó la cifra: el objetivo es despertar con sensación reparadora, idealmente sin depender del despertador. Y ante el insomnio, sugirió cortar el circuito de ansiedad: si el sueño no llega, levantarse un momento, hacer algo breve y volver a la cama, sin quedarse “peleando” con la almohada.

La apnea del sueño, un riesgo que suele pasar inadvertido
El neumonólogo Pedro Vallejos Bianchi, coordinador de la sección de Sueño y Asistencia Ventilatoria de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, puso el foco en un trastorno frecuente y subdiagnosticado: la apnea del sueño. Se trata de pausas respiratorias que se repiten durante la noche, fragmentan el descanso y generan un impacto que va mucho más allá del cansancio.

Según explicó, la apnea se asocia a riesgos como hipertensión, diabetes, deterioro cognitivo y accidentes de tránsito por somnolencia diurna. “El paciente puede dormir muchas horas, pero se levanta agotado porque el sueño no fue profundo ni continuo”, señaló. Entre las señales de alerta mencionó ronquidos fuertes, pausas observadas por familiares, despertares con fatiga y sueño excesivo durante el día.

En la mayoría de los casos existe relación con la obesidad, porque el exceso de tejido en la zona del cuello favorece el colapso de la vía aérea durante el sueño. El tratamiento estándar es el uso de CPAP, un equipo que aplica presión positiva para mantener abierta la garganta durante la noche, además de cambios de hábitos cuando corresponda.

Los especialistas coincidieron en un mensaje final: dormir bien es una inversión sanitaria de bajo costo y alto impacto. Y cuando aparecen señales de alarma —ronquidos intensos, pausas respiratorias o somnolencia diurna—, la consulta médica y los estudios específicos pueden evitar complicaciones a futuro.