Justicia
La querella del ARA San Juan denunció un pacto de silencio en pleno juicio oral
El juicio oral por el hundimiento del ARA San Juan sumó en las últimas horas un nuevo foco de tensión. La querella mayoritaria, que representa a familiares de los 44 tripulantes, denunció la existencia de un “pacto de silencio” dentro de la Armada y advirtió que pedirá denuncias por falso testimonio contra quienes, según su criterio, oculten información o declaren en contradicción con la prueba técnica.
La acusación fue formulada por la abogada Valeria Carreras, una de las voces más activas de la querella en el debate que se desarrolla en el Tribunal Oral Federal de Río Gallegos. Según planteó, esta etapa testimonial será decisiva porque, a su entender, algunos oficiales y suboficiales intentan instalar versiones que apuntan a diluir responsabilidades jerárquicas en la tragedia ocurrida en noviembre de 2017.
Uno de los ejes más sensibles del reclamo apunta al estado de los filtros de aire y de la cal sodada, elementos esenciales para el funcionamiento del submarino. Carreras cuestionó que algunos testigos hayan sostenido que esos recipientes no tenían vencimiento y afirmó que esa versión choca con documentación previa de la propia Armada y con antecedentes oficiales expuestos ante el Congreso. Para la querella, no se trata de una discusión técnica menor, sino de un punto central para reconstruir el nivel de deterioro con el que navegó la nave.
Otro punto de fuerte controversia gira en torno a la válvula Eco 19, señalada en la causa como una pieza clave en el ingreso de agua de mar que derivó en el incendio de baterías. La querella sostuvo que presentó imágenes obtenidas en Tandanor para refutar la hipótesis de que esa válvula pudo haberse abierto por un simple apoyo accidental. Según esa mirada, ese tipo de explicación busca reforzar la idea de un error humano fortuito y despegar de culpa a los mandos responsables del alistamiento y mantenimiento del submarino.
El trasfondo del juicio es mucho más amplio. El Ministerio Público Fiscal informó que en el proceso están siendo juzgados cuatro exjefes de la Armada, acusados por presunto incumplimiento de los deberes de funcionario público, omisión de deberes del oficio y estrago culposo agravado por el resultado de muerte. La acusación sostiene que el ARA San Juan zarpó en condiciones técnico-operativas deficientes, con tareas de mantenimiento pendientes y limitaciones que incrementaban el riesgo de navegación.
En San Luis, el proceso tiene además una carga especialmente dolorosa. Entre los 44 tripulantes que murieron en el hundimiento estaba Fabricio Álcaraz Coria, oriundo de El Volcán. Su madre, Susana Coria, volvió a insistir este año en que el submarino no debió salir al mar en esas condiciones y sigue reclamando que se determinen responsabilidades.
La expectativa ahora está puesta en las próximas audiencias, donde podrían declarar familiares con material y testimonios previos al último viaje del submarino. En ese marco, la querella busca quebrar lo que considera una lógica corporativa de autoprotección dentro de la Armada. A casi ocho años del hundimiento, el juicio entró en una etapa donde ya no solo se discute qué falló en el ARA San Juan, sino también cuánto se está dispuesto a decir —o a callar— frente al tribunal.