Homenaje
Boca recordó a Miguel Russo con un emotivo mensaje en el día de su cumpleaños
Boca Juniors volvió a mirar a una de sus figuras más queridas con un mensaje cargado de emoción. Este jueves, en el día en que Miguel Ángel Russo habría cumplido 70 años, las cuentas oficiales del club lo recordaron con una publicación sentida que rápidamente encontró eco entre socios, hinchas y ex protagonistas del mundo xeneize.
El mensaje difundido por Boca apeló al costado más afectivo del vínculo que Russo construyó con el club. “Feliz cumpleaños, Miguel. Te extrañamos todos los días”, fue la frase central del homenaje, en una jornada marcada por la memoria y la gratitud hacia un entrenador que dejó una marca profunda en la institución.
Russo nació el 9 de abril de 1956 y murió el 8 de octubre de 2025. Su fallecimiento generó una fuerte conmoción en el fútbol argentino, no solo por su trayectoria, sino también porque seguía siendo una referencia de peso dentro del ambiente y mantenía un lazo muy fuerte con Boca.
Su historia con el club quedó ligada, sobre todo, a la conquista de la Copa Libertadores de 2007, uno de los grandes hitos internacionales de Boca en el siglo XXI. A ese logro se sumaron luego la Superliga 2019/20 y la Copa de la Liga 2020, trofeos que consolidaron su lugar entre los entrenadores más importantes de la etapa moderna xeneize.
Russo tuvo tres ciclos como director técnico de Boca y en todos dejó una impronta de conducción serena, experiencia y manejo de grupo. Su nombre quedó asociado a noches decisivas, títulos y a una forma de liderar que siempre fue valorada por los planteles que condujo.
El homenaje de este jueves no se agotó en Boca. Rosario Central, otro de los clubes que marcó su carrera, también lo recordó con un mensaje especial en el día de su cumpleaños, una señal más de la dimensión que alcanzó su figura en distintas etapas del fútbol argentino.
A seis meses de su muerte, el recuerdo de Russo sigue activo en las tribunas, en las redes y en la memoria de los clubes que ayudó a construir. El saludo de Boca no fue solo una evocación íntima: también funcionó como una confirmación de que su legado permanece intacto en una institución que todavía lo siente propio.