Deportes
Murió Julio Ricardo, una de las voces más emblemáticas del periodismo deportivo
El periodismo deportivo argentino despidió este lunes a una de sus figuras más reconocidas. Julio Ricardo murió a los 87 años, luego de permanecer internado en la Clínica Zabala, y su fallecimiento generó una inmediata conmoción en el ambiente de la radio y la televisión, donde construyó una trayectoria extensa, sobria y muy influyente.
Su nombre quedó asociado a una manera clásica de comentar fútbol, con análisis preciso, tono calmo y una presencia constante en transmisiones que marcaron a varias generaciones. Trabajó con figuras centrales del relato deportivo argentino como José María Muñoz, Víctor Hugo Morales y Marcelo Araujo, y fue una de las caras más recordadas de ciclos como Fútbol para Todos y Tribuna Caliente.
Julio Ricardo había iniciado su camino profesional a fines de la década del 50, primero en gráfica y luego en radio y televisión. Con el paso del tiempo se consolidó como comentarista, cronista, conductor y analista en distintos medios nacionales, con pasos por Canal 9, Canal 11, Canal 13, ATC, Radio Colonia y Radio Nacional, entre otros espacios donde dejó una marca sostenida durante más de seis décadas.
Su estilo nunca necesitó estridencias para volverse inolvidable. Fue de esos periodistas que lograron instalarse por conocimiento, por templanza y por una autoridad construida a lo largo del tiempo. En un oficio muchas veces atravesado por el grito y la exageración, Ricardo representó otra escuela: la del comentario medido, la observación fina y el peso específico de la experiencia. Esa impronta explica por qué su muerte fue leída como la pérdida de una voz de época.
En las últimas horas, distintos medios y colegas recordaron su figura como la de un profesional respetado y formador. Página/12 publicó además una despedida de Víctor Hugo Morales, que lo definió como “una bellísima persona”, una síntesis que reflejó no solo el vínculo profesional entre ambos, sino también el reconocimiento humano que supo cosechar en el ambiente.
La muerte de Julio Ricardo vuelve a golpear a una generación histórica del periodismo deportivo argentino. Pero también deja algo más que nostalgia: confirma la dimensión de una carrera que atravesó épocas, formatos y audiencias sin perder identidad. Se fue una voz inconfundible, de las que no necesitaban levantar el volumen para quedar en la memoria.