Fórmula 1
Colapinto palpita su exhibición en Buenos Aires y promete una jornada histórica
Franco Colapinto ya está en Buenos Aires y empieza a vivir una de las jornadas más esperadas por los fanáticos argentinos del automovilismo. El piloto de Fórmula 1 del equipo Alpine protagonizará este domingo un road show en Palermo, donde manejará un monoplaza por las calles porteñas ante una multitud.
En la previa del evento, Colapinto reconoció que atraviesa el momento con una mezcla de sorpresa, emoción y gratitud. “Me emociona”, dijo al hablar de la posibilidad de presentarse frente al público argentino y de sentir de cerca el fenómeno popular que generó desde su llegada a la máxima categoría.
El piloto también dimensionó el impacto de la convocatoria. “El domingo no sé dónde van a entrar 500 mil personas”, expresó, al referirse al entusiasmo que despertó su presencia en Buenos Aires. La expectativa creció durante toda la semana y se espera una asistencia masiva en la zona del recorrido.
La exhibición se realizará en Palermo y tendrá como eje dos avenidas icónicas de la Ciudad. Según el cronograma difundido, la actividad principal comenzará cerca del mediodía, cuando Colapinto salga a pista a bordo de un Lotus E20 de 2012, equipado con motor Renault V8 y con identidad visual de Alpine.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada llegará cuando el argentino maneje la histórica Flecha de Plata de Juan Manuel Fangio. Colapinto adelantó que esa posibilidad lo conmueve tanto o más que conducir el monoplaza actual, por el valor simbólico que tiene ese auto para la historia del automovilismo mundial.
El evento también representa un hito deportivo y cultural: será la primera vez que un piloto argentino de Fórmula 1 maneje un auto de la máxima categoría por las calles de la Ciudad de Buenos Aires. La exhibición podrá verse por televisión y streaming, y contará con un operativo especial por cortes de tránsito en la zona.
Colapinto también habló sobre la dimensión personal de lo que está viviendo. Admitió que todavía le cuesta asimilar la fama que alcanzó y el vínculo que generó con el público. “No me dejo de sorprender y siento que no me adapto ni llego a darme cuenta de todo lo que genero”, sostuvo.
Más allá del ruido, las cámaras y la expectativa, el piloto dejó una definición que resume su presente. Dijo que ama la Fórmula 1, pero que su gran objetivo como persona es “dejar una huella”. Este domingo, frente a una multitud y en pleno corazón porteño, tendrá una oportunidad única para hacerlo.