Salud pública
El Gobierno habilitó la venta regulada de vapeadores y productos con nicotina
El Gobierno nacional habilitó la venta regulada de vapeadores, bolsitas de nicotina y dispositivos de tabaco calentado, entre otros productos derivados del tabaco y la nicotina, siempre que estén debidamente registrados.
La decisión fue publicada este lunes en el Boletín Oficial mediante una resolución conjunta de los ministerios de Economía y Salud, la Anmat y la Jefatura de Gabinete. Con esta medida, queda atrás una prohibición que regía en el país desde hacía más de una década.
Desde el Gobierno argumentaron que la restricción no logró frenar el consumo y que, por el contrario, empujó la comercialización hacia la informalidad. Según señalaron desde la cartera sanitaria, estos productos “se consumen igual, se venden de manera ilegal, no tienen trazabilidad, no hay control sobre su contenido y no tributan”.
El nuevo esquema crea un registro obligatorio para todos los productos. Las empresas que los fabriquen, importen o comercialicen deberán declarar su composición, cumplir estándares de calidad y garantizar mecanismos de trazabilidad. Solo podrán venderse aquellos que estén autorizados.
Uno de los puntos centrales de la normativa es la prohibición de saborizantes y de cualquier elemento que aumente el atractivo del producto, especialmente entre adolescentes y jóvenes. También se fijan límites para ingredientes permitidos, concentración de nicotina, sustancias prohibidas y condiciones de fabricación.
La medida se toma en un contexto de preocupación sanitaria. Distintos relevamientos advierten que unas 45.000 personas mueren cada año en la Argentina por enfermedades vinculadas al tabaquismo. Además, los estudios recientes muestran un consumo creciente de cigarrillos electrónicos entre estudiantes secundarios.
Según datos de Sedronar, el 35,5% de los menores relevados dijo consumir cigarrillos electrónicos. Otro informe del Centro de Estudios de Estado y Sociedad indicó que el 36,7% de adolescentes de entre 12 y 17 años había usado vapeadores, mientras que un 3,4% había probado bolsitas de nicotina.
Para el Ministerio de Salud, la regulación no implica promover el consumo, sino intervenir sobre un mercado que ya existe y que hasta ahora funcionaba sin controles formales. La cartera sostuvo que el Estado pasará a contar con herramientas para fiscalizar, sancionar y exigir estándares mínimos.
Desde el área económica, el Gobierno también remarcó que la medida busca terminar con un circuito dominado por el contrabando e incorporar estos productos al sistema formal, con esquemas tributarios diferenciados según cada categoría.
El debate, sin embargo, seguirá abierto. Mientras el Ejecutivo defiende la regulación como una forma de reducir riesgos y ordenar el mercado, los especialistas advierten sobre el poder adictivo de la nicotina y la necesidad de impedir el acceso de menores a productos que ganan presencia entre los jóvenes.