martes 8 de septiembre de 2026

Despedida

Sanluiseños viajaron al velorio del Indio Solari para despedir a un ícono

Una comitiva de San Luis llegó hasta Villa Domínico para participar del último adiós al músico. Entre lágrimas, banderas y canciones, dejaron una frase que resumió el sentimiento ricotero: “La alegría por la que mi mundo gira”.
Sanluiseños viajaron al velorio del Indio Solari
Sanluiseños viajaron al velorio del Indio Solari

Fanáticos sanluiseños viajaron hasta Villa Domínico para despedir al Indio Solari, en una jornada marcada por el dolor, la emoción y la liturgia ricotera que acompañó durante décadas al exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

La despedida pública del músico reunió a miles de seguidores de distintos puntos del país. Entre ellos, una comitiva de San Luis que llegó con una bandera cargada de sentido: “La alegría por la que mi mundo gira”.

En el ingreso al predio se multiplicaron las muestras de afecto. Hubo velas, flores, remeras de recitales, estampitas, latas de cerveza, cigarrillos y lágrimas. También canciones que sonaron como una forma colectiva de sostener el duelo.

Para muchos, el viaje fue una última peregrinación. Apenas se conocieron el horario y el lugar del velorio, una joven sanluiseña decidió subirse a un colectivo junto a su novio y tomar la ruta hacia Avellaneda para despedir a su ídolo.

Al llegar, encontraron el movimiento propio de una misa ricotera: caravanas, vendedores con merchandising, colectivos de distintos lugares y una multitud que avanzaba lentamente hacia el Polideportivo José María Gatica.

La espera fue de aproximadamente tres horas. Mientras avanzaban las filas, pantallas instaladas en el lugar mostraban el interior del predio y la música del Indio acompañaba el paso de los fanáticos.

La organización ordenó el ingreso de manera rápida y cuidada. Aunque había presencia policial, los bomberos tuvieron un rol central en el acompañamiento de la gente que llegaba al recinto.

“Todos respetaban el ingreso y la organización consolaba a todos los que íbamos entrando. La energía era tremenda”, relató Emilse, una fanática sanluiseña de 31 años que viajó para despedirlo.

Ella dejó una rosa blanca y una remera del Indio, la misma que había usado en el recital de Olavarría, hace casi una década. Aquel show quedó marcado en su memoria como uno de los momentos más intensos de su vínculo con la música del artista.

Por una cuestión generacional, no llegó a ver en vivo a Los Redondos, pero sí acompañó la obra del Indio desde la adolescencia. Sus canciones sonaban en el camino al colegio, en auriculares y carpetas, como una banda sonora personal y colectiva.

“No pude ver en vivo a Los Redondos, pero al Indio con Los Fundamentalistas sí, y marcó algo significativo en mi vida”, contó.

Para Emilse, Solari no fue solo una figura musical. También representó una voz asociada a la conciencia social, la sensibilidad popular y una forma de mirar el mundo desde la poesía y la rebeldía.

“Su despedida moviliza muchas emociones: dolor, nostalgia y, por momentos, ganas de celebrar su obra. Vivirlo colectivamente, como en su velorio, lo hace sentir como un abrazo entre todos”, expresó.

La presencia de sanluiseños en Villa Domínico fue parte de una despedida que excedió lo artístico. Fue también el cierre de una época para miles de seguidores que encontraron en las canciones del Indio una forma de identidad, compañía y pertenencia.

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