Mundial
La Austria de Rangnick pondrá a prueba el juego y el carácter de Argentina
La Selección argentina afrontará este lunes uno de los desafíos más exigentes de la fase de grupos del Mundial 2026 cuando se mida ante Austria en Dallas. El encuentro, correspondiente a la segunda fecha del Grupo J, pondrá frente a frente a dos equipos que comenzaron el certamen con una victoria y buscan encaminar su clasificación a la próxima ronda.
El conjunto dirigido por Ralf Rangnick llega con confianza luego de imponerse por 3 a 1 sobre Jordania en su estreno. Más allá del resultado, Austria ratificó una identidad de juego consolidada en los últimos años: presión alta, recuperación rápida de la pelota y transiciones ofensivas directas para atacar con velocidad los espacios.
La influencia de Rangnick es uno de los principales activos del seleccionado europeo. Considerado uno de los impulsores del fútbol moderno basado en la intensidad y la presión coordinada, logró construir un equipo compacto, agresivo y con una estructura táctica reconocible. La propuesta austríaca obliga a sus rivales a jugar bajo presión y a minimizar errores en la salida desde el fondo.
En la mitad de la cancha aparecen varios de los futbolistas más destacados del plantel. Marcel Sabitzer aporta experiencia, remate de media distancia y capacidad para llegar al área rival. A su lado, Konrad Laimer se destaca por su despliegue físico, recuperación y presión constante sobre los generadores de juego adversarios. También sobresalen Xaver Schlager y Nicolas Seiwald, dos mediocampistas de gran recorrido y dinámica.
En ataque, Austria cuenta con nombres capaces de marcar diferencias. Marko Arnautovic continúa siendo una referencia ofensiva gracias a su potencia física, experiencia internacional y capacidad para imponerse dentro del área. El delantero fue determinante en el triunfo ante Jordania, donde convirtió el penal que selló el resultado.
Otro de los futbolistas a seguir de cerca es Romano Schmid, autor del primer gol austríaco en la Copa del Mundo. Su movilidad entre líneas y su capacidad para sorprender desde segunda línea representan una amenaza permanente. A ello se suma Christoph Baumgartner, un mediapunta veloz y agresivo para atacar espacios, que encaja perfectamente en la idea de juego que impulsa Rangnick.
En la última línea sobresale la jerarquía de David Alaba, líder futbolístico y referente de la selección. Además de su solidez defensiva, el experimentado defensor aporta salida limpia, visión de juego y liderazgo. Junto a él aparece Kevin Danso, un marcador central fuerte en el juego aéreo y en los duelos individuales. También podría estar presente Stefan Posch, quien se recupera de una lesión facial y evaluará jugar con una máscara protectora.
Otro de los aspectos que Argentina deberá controlar será la pelota parada. Austria dispone de varios futbolistas con buen porte físico y especialistas en la ejecución de tiros libres y córners, una herramienta que suele potenciar en los partidos cerrados.
Sin embargo, el debut también dejó algunas señales que pueden ser aprovechadas por el equipo de Lionel Scaloni. Durante varios pasajes del encuentro frente a Jordania, Austria mostró dificultades para sostener el control del juego y sufrió cuando su rival logró superar la primera línea de presión. Esa situación podría abrir espacios para los atacantes argentinos si consiguen mover la pelota con precisión y encontrar a Lionel Messi entre líneas.
La Selección llega fortalecida después de la contundente victoria por 3 a 0 ante Argelia, con una actuación brillante de Messi, autor de los tres goles. No obstante, el desafío será diferente. Austria presenta una mayor intensidad física, una estructura colectiva más desarrollada y herramientas tácticas que pueden complicar a cualquier rival.
Lejos de ser una potencia histórica del fútbol mundial, Austria aparece como uno de esos equipos capaces de incomodar a los favoritos. Para Argentina será una prueba importante, no solo por los puntos en juego, sino también para medir su capacidad de adaptación ante un rival que buscará imponer un partido de alto ritmo, presión constante y máxima exigencia competitiva.