Justicia
La familia Macarrón apuntó contra los fiscales en el inicio del jury por el caso Dalmasso
El primer día del jury contra los fiscales cordobeses Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro dejó una escena de fuerte carga emocional y política en la causa por el crimen de Nora Dalmasso. En la Legislatura de Córdoba, Marcelo Macarrón y sus hijos Facundo y Valentina declararon ante el tribunal y cuestionaron con dureza la actuación de los tres funcionarios, a quienes responsabilizan por haber desviado durante años la investigación hacia la propia familia.
El proceso disciplinario se abrió por presunto mal desempeño y negligencia grave en la pesquisa del asesinato de Nora Dalmasso, ocurrido en noviembre de 2006 en Río Cuarto. El eje del debate es si los fiscales omitieron avanzar sobre Roberto Bárzola, el parquetista cuyo ADN fue vinculado recién en 2024 al cinto de la bata con la que fue estrangulada la víctima, mientras impulsaban hipótesis que apuntaban al entorno íntimo de la mujer.
En ese marco, la declaración de Marcelo Macarrón fue una de las más duras de la jornada. El viudo sostuvo que, desde el inicio, la familia fue tratada como sospechosa en lugar de recibir contención y remarcó que existían elementos suficientes para haber seguido otras líneas de investigación. También cuestionó la actitud de Di Santo durante la audiencia y recordó el desgaste personal, judicial y de salud que le provocó haber sido llevado a juicio, del que finalmente resultó absuelto en 2022.
La secuencia que hoy se revisa en el jury es larga y controvertida. Di Santo estuvo al frente de la causa entre 2007 y 2015 y durante ese período ordenó las detenciones de Gastón Zárate, conocido como “El Perejil”, y de Facundo Macarrón. Miralles intervino entre 2016 y 2017 y sostuvo la hipótesis de un crimen por encargo. Luego, Pizarro, a cargo entre 2017 y 2019, impulsó la teoría de que Marcelo Macarrón había viajado desde Punta del Este para asesinar a su esposa.
Facundo Macarrón también dejó uno de los testimonios más impactantes del día. Ya antes del inicio de la audiencia había reclamado públicamente la destitución de los fiscales y sostuvo que le arruinaron la vida. En el jury volvió sobre esa idea y cuestionó que quienes debían proteger a la familia terminaran exponiéndola y señalándola mientras, según su postura, el verdadero asesino seguía libre.
Valentina Macarrón, por su parte, declaró de manera virtual y repasó el paso de los distintos fiscales por el expediente. Según reconstruyó la cobertura del caso, insistió en que la familia colaboró con la investigación desde el inicio y que, sin embargo, nunca recibió explicaciones ni disculpas por el rumbo que tomó la causa. Su intervención apuntó especialmente a la falta de resultados concretos tras años de pesquisa.
Del otro lado, los tres fiscales rechazaron las acusaciones y defendieron su actuación. En sus exposiciones negaron haber omitido líneas relevantes y sostuvieron que investigaron de manera exhaustiva. Uno de los momentos de mayor tensión se produjo cuando Miralles justificó no haber avanzado en su momento con una toma más amplia de ADN, argumento que generó un fuerte contrapunto con la acusación y con la querella de la familia Macarrón.
La familia sostiene desde hace tiempo que la causa fue orientada de manera equivocada y que se dejaron de lado pruebas que podían haber conducido mucho antes a Bárzola. Ese planteo ya había sido formalizado en el pedido de jury presentado en 2025, cuando Valentina, Facundo y Marcelo Macarrón reclamaron la destitución de los fiscales por haber dejado de lado indicios que, según afirmaron, estaban disponibles desde etapas tempranas del expediente.
El debate continuará en los próximos días con un cronograma extenso de testigos y producción de prueba. Según informó Infobae, están previstas audiencias de martes a viernes hasta el 8 de mayo, con 37 testigos convocados, y si se cumple el cronograma el veredicto podría conocerse el 12 de mayo. Más allá del resultado, el inicio del jury ya dejó algo expuesto: casi dos décadas después del crimen de Nora Dalmasso, la pelea judicial ya no solo gira alrededor del asesino, sino también de cómo investigó —o no investigó— la propia Justicia cordobesa.