2026-04-29

Política

Adorni acusó al kirchnerismo de una operación golpista y defendió el plan económico

El jefe de Gabinete abrió su informe en Diputados con un duro discurso contra la oposición, empresarios y medios. Con Javier Milei en el recinto, sostuvo que el Gobierno “ya pasó la peor parte de la tormenta” y ratificó el rumbo económico.

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, abrió su presentación ante la Cámara de Diputados con un fuerte ataque político contra el kirchnerismo, empresarios y sectores mediáticos, a los que acusó de haber impulsado una “operación golpista” que, según dijo, demoró el proceso de “reconstrucción” iniciado por el Gobierno nacional.

La exposición se desarrolló en un clima de alta tensión política y con una presencia poco habitual: el presidente Javier Milei asistió al recinto junto a integrantes del Gabinete para respaldar al funcionario, que atraviesa cuestionamientos y denuncias judiciales por el incremento de su patrimonio.

Desde el inicio de su discurso, Adorni defendió el plan económico del oficialismo y sostuvo que la administración libertaria logró bajar la inflación desde niveles superiores al 200% anual hasta una proyección del 31%. También reivindicó el ajuste fiscal, la reducción del gasto público y la eliminación de estructuras estatales que calificó como innecesarias.

“Recibimos un país en crisis: cepo y brecha cambiaria del 200%, déficit fiscal altísimo, Estado sobredimensionado, pobreza infantil del 60%, piquetes, violencia, sistemas de salud y educación devastados, y aislamiento internacional”, planteó el jefe de Gabinete ante los diputados.

En esa línea, sostuvo que el Gobierno debió actuar rápido para evitar un escenario de mayor deterioro. Según afirmó, si no se tomaban decisiones de shock, “la economía y la pobreza hubieran colapsado aún más”.

Adorni apuntó directamente contra el kirchnerismo, al que acusó de haber intentado desestabilizar al Gobierno durante la campaña electoral del año pasado. Dijo que esa ofensiva se expresó en una corrida cambiaria, una suba de tasas y un salto del riesgo país que afectó la actividad económica y el bolsillo de los argentinos.

El jefe de Gabinete fue más allá y habló de una “operación golpista” ejecutada por el kirchnerismo y sectores de izquierda durante la segunda mitad del año pasado. Según su interpretación, esa maniobra generó un retraso en el camino de recuperación que el oficialismo buscaba consolidar.

También responsabilizó a una parte de la oposición por haber impulsado leyes en el Congreso con el objetivo de romper el equilibrio fiscal. Para Adorni, esas iniciativas no buscaron mejorar la situación social, sino condicionar la gobernabilidad y debilitar el programa económico del Ejecutivo.

“Todavía sufrimos los efectos de aquel ataque, pero eso no nos desvió un centímetro de nuestro camino”, afirmó, en uno de los tramos más políticos de su intervención.

Mientras hablaba, recibió aplausos de diputados libertarios, ministros y militantes que ocuparon los palcos de invitados. Milei también acompañó con gestos de aprobación varios pasajes del discurso, en una muestra explícita de respaldo al funcionario.

Adorni remarcó que el Gobierno alcanzó superávit fiscal, redujo el gasto público a niveles mínimos de la última década y eliminó privilegios dentro del Estado. Según sostuvo, esos resultados son la base para sostener una baja progresiva de la inflación y una mejora de la actividad.

“Gracias a que hicimos los deberes, ya pasamos la peor parte de la tormenta. Las tasas están bajando y el crédito está expandiéndose. La inflación continuará su camino a la baja. La actividad económica está mejorando”, aseguró.

La presentación del jefe de Gabinete se convirtió así en una defensa cerrada del rumbo libertario, pero también en una ofensiva política contra la oposición. En lugar de adoptar un tono meramente administrativo, Adorni eligió abrir su informe con un mensaje de confrontación, en un Congreso donde el oficialismo necesita sostener acuerdos para avanzar con su agenda legislativa.

El informe llega en una semana clave para el Gobierno, que busca recuperar iniciativa política y blindar a uno de sus funcionarios más expuestos. Con Milei sentado en el recinto, el mensaje fue doble: respaldo interno para Adorni y ratificación pública de que la Casa Rosada no modificará el rumbo económico ni el tono de confrontación con sus adversarios.

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