Política y cultura
El velorio del Indio Solari tuvo gestiones políticas y una decisión familiar final
La multitudinaria despedida pública de Carlos “Indio” Solari en Villa Domínico tuvo detrás una intensa trama de gestiones, llamados políticos y decisiones familiares tomadas contra reloj.
El escritor Marcelo Figueras, biógrafo y persona cercana al músico, reconstruyó las horas frenéticas que precedieron al velorio realizado en el Polideportivo José María Gatica, en Avellaneda, donde miles de fanáticos se acercaron para darle el último adiós al exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Según relató Figueras, uno de los dirigentes que participó activamente de la organización fue Máximo Kirchner, quien llegó a la residencia de Parque Leloir donde se encontraba la familia del Indio y colaboró en la búsqueda de un espacio capaz de recibir a una multitud.
En ese contexto, la primera opción que surgió fue el Congreso de la Nación. De acuerdo con la reconstrucción del escritor, la propuesta fue impulsada por Cristina Fernández de Kirchner, quien habló con Virginia, integrante del entorno familiar del músico, y planteó que el edificio reunía valor simbólico y condiciones logísticas para una despedida pública de gran escala.
La alternativa, sin embargo, no prosperó. Durante varias horas hubo conversaciones con autoridades nacionales, pero finalmente el Gobierno rechazó esa posibilidad. Según Figueras, la negativa fue justificada por razones de seguridad.
A partir de ese momento comenzaron a evaluarse otros lugares. Entre las opciones aparecieron estadios como los de Boca, Racing y Huracán, además de la Ciudad Universitaria, el Hipódromo de La Plata y Tecnópolis, que fue mencionado cuando la organización ya estaba encaminada hacia otra sede.
Finalmente, la familia decidió realizar la despedida en el Polideportivo Gatica, ubicado sobre la avenida Mitre al 5.000, dentro del Parque de los Trabajadores de Villa Domínico.
Figueras también señaló que Máximo Kirchner mantuvo conversaciones con el gobernador bonaerense Axel Kicillof para coordinar aspectos del operativo y garantizar que el velorio pudiera desarrollarse con la organización necesaria para recibir a miles de seguidores.
En medio de esas gestiones, el dirigente recordó una frase que, según contó, le había transmitido Néstor Kirchner tras la muerte de una figura política muy querida: “Ahora es de todos”. Para quienes acompañaron la despedida, esa definición también expresaba lo que el Indio Solari representa para varias generaciones de argentinos.
El cierre del velorio dejó un comunicado final de la familia, en el que agradeció a los fanáticos y pidió mantener viva su música. Allí recordaron que el artista había dejado encendido el equipo Marshall de su guitarra y el equipo de sonido en el que escuchaba las canciones en las que trabajaba.
“Que su música no pare nunca más”, fue la frase con la que su entorno resumió el espíritu de una despedida que combinó duelo íntimo, organización política y una manifestación popular de enorme magnitud.