Control ambiental
La Municipalidad de Villa Mercedes ya labró 450 actas por arrojar basura en la vía pública durante 2026
La Municipalidad de Villa Mercedes intensificó durante este año los controles para combatir la formación de microbasurales y, como resultado, ya labró 450 actas de infracción durante el primer semestre de 2026 contra personas que fueron detectadas arrojando residuos en la vía pública o en espacios no habilitados.
Desde la Secretaría de Ambiente, Desarrollo Productivo y Espacios Verdes Urbanos señalaron que la mayor parte de las actuaciones corresponde a vecinos que desechan residuos domiciliarios en terrenos o espacios públicos, una práctica que continúa siendo una de las principales problemáticas ambientales de la ciudad.
El secretario del área, Fabricio Menna, explicó que esos residuos deberían depositarse en los canastos domiciliarios para que sean retirados por el servicio de recolección municipal, que presta cobertura en todos los barrios de Villa Mercedes.
En menor medida, las infracciones también estuvieron relacionadas con el descarte irregular de restos de poda y escombros, materiales que deben ser trasladados a la Escombrera Municipal, ubicada en la intersección del Ferrocarril General San Martín y calle 89.
Controles en los sectores más afectados
Para prevenir la aparición de nuevos focos de basura, el municipio implementa distintos operativos de fiscalización. En algunos sectores considerados críticos, la Policía Ambiental instala puestos fijos para impedir el ingreso de vehículos que transportan residuos, mientras que en otros puntos realiza recorridas y rastrillajes permanentes.
Entre los lugares que históricamente registraban mayor acumulación de basura, Menna mencionó la zona del barrio Kilómetro 4, el sector donde finaliza La Ribera y el área donde comienza calle Montevideo, junto a la bicisenda.
Según indicó, esos espacios presentaban una situación compleja a comienzos del año, aunque el trabajo sostenido de limpieza y control permitió reducir significativamente la presencia de microbasurales.
"No son lugares donde corresponda tirar basura. Todavía hay vecinos que vuelven a hacerlo, pero el volumen disminuyó considerablemente", afirmó el funcionario.
Cómo identifican a los infractores
Las actuaciones no solo se realizan cuando los inspectores sorprenden a una persona arrojando residuos.
El municipio también investiga los casos en los que encuentra basura abandonada e intenta identificar a su responsable mediante documentación que pueda hallarse entre los desechos.
"Si encontramos algún remito o documentación que permita identificar al responsable, confeccionamos el acta y, si es posible, le devolvemos la basura al dueño", explicó Menna.
Una vez confeccionadas, las actuaciones son remitidas al Tribunal de Faltas, organismo encargado de determinar la sanción correspondiente.
Multas de hasta $360.000
El artículo 94 del Código Municipal de Faltas establece que quien arroje, deposite o vuelque residuos, desperdicios, escombros, tierras, aguas servidas u otros materiales en la vía pública, terrenos baldíos o viviendas abandonadas puede recibir multas que van de 200 a 600 Unidades de Multa.
Teniendo en cuenta que cada unidad tiene actualmente un valor de $600, la sanción mínima asciende a $120.000, mientras que la máxima puede alcanzar los $360.000.
El fiscal de Faltas, Enrique Gargiulo, informó que, en la mayoría de los casos, se aplica la multa mínima prevista por la normativa.
Acuerdos con comercios
Como parte de la estrategia para mejorar la gestión de los residuos, el municipio también comenzó hace dos meses a firmar actas de acuerdo con comercios de distintos barrios para fomentar una correcta disposición de los desechos y reforzar el compromiso con el cuidado del ambiente.
Menna remarcó que mantener limpios los espacios públicos no solo representa un beneficio ambiental, sino también una mejora directa en la calidad de vida de los vecinos.
Además de generar contaminación visual, la acumulación de residuos, restos de poda y escombros puede obstruir desagües pluviales, favorecer la formación de microbasurales y provocar inconvenientes durante las lluvias.
"Nadie quiere tener basura, escombros o restos de poda frente a su casa. Por eso es fundamental que cada vecino disponga los residuos donde corresponde", concluyó el funcionario.