2026-09-04

Malvinas

Reino Unido respondió a Milei y ratificó su postura sobre las Islas Malvinas

El Gobierno británico rechazó los anuncios realizados por Javier Milei en cadena nacional y reafirmó su posición sobre el archipiélago. Londres respondió después de que Argentina anunciara sanciones a petroleras y mayores recursos para una base naval en Tierra del Fuego.

El Gobierno del Reino Unido respondió este viernes a los anuncios realizados por el presidente Javier Milei sobre las Islas Malvinas y reafirmó que mantendrá sin cambios su posición frente al histórico reclamo de soberanía argentino.

La primera reacción llegó a través del secretario de Defensa británico, Wes Streeting, quien sostuvo que el compromiso de Londres con las islas es “absoluto e inquebrantable”.

“Las Malvinas son británicas porque los habitantes de las Malvinas eligen ser británicos”, escribió el funcionario en su cuenta de X.

Streeting también vinculó el mensaje del mandatario argentino con la situación política nacional. Según afirmó, los anuncios realizados durante la cadena nacional “dicen más sobre la política interna de la Argentina que sobre las islas”.

La respuesta fue acompañada por el secretario de Asuntos Exteriores británico, Ed Miliband, quien también utilizó las redes sociales para ratificar la postura de Londres.

“La posición del Reino Unido sobre las Islas Malvinas es inquebrantable”, señaló el canciller británico, quien volvió a respaldar el argumento de la autodeterminación de los habitantes del archipiélago.

Ese punto constituye una de las principales diferencias entre ambos países. El Reino Unido sostiene que debe respetarse la decisión de los isleños de permanecer como territorio británico de ultramar, mientras que Argentina rechaza que el principio de autodeterminación sea aplicable al caso Malvinas y reclama la reanudación de negociaciones bilaterales de soberanía.

Los anuncios de Milei que provocaron la reacción británica

La respuesta de Londres llegó horas después de que Milei utilizara una cadena nacional para endurecer la posición argentina frente a la explotación de recursos naturales en las islas.

El Presidente anunció que el Gobierno acelerará y ampliará los mecanismos para sancionar a las empresas que participen directa o indirectamente en proyectos petroleros en Malvinas sin autorización argentina.

Entre las medidas planteadas figura impedir que esas compañías operen o contraten en territorio nacional, además de avanzar con nuevas herramientas legales contra sus accionistas, directivos y proveedores.

“Quienes operan en nuestras islas a espaldas del Gobierno argentino tendrán que elegir”, advirtió Milei durante su discurso.

El foco está puesto principalmente sobre los proyectos de explotación petrolera que avanzan en aguas próximas al archipiélago y que Argentina considera desarrollados sin autorización sobre un territorio cuya soberanía continúa en disputa.

Milei también anunció que ampliará mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia los recursos destinados al Ministerio de Defensa para avanzar con la Base Naval Integrada de Tierra del Fuego y fortalecer las capacidades de telecomunicaciones en el extremo sur del país.

Según explicó, la infraestructura busca reforzar la posición logística y estratégica argentina en el Atlántico Sur.

Una nueva escalada diplomática por Malvinas

Durante la cadena nacional, Milei afirmó que las Malvinas son argentinas “por historia y por derecho” y rechazó expresamente el argumento británico sobre la autodeterminación de los habitantes de las islas.

La reacción de Londres mostró que la nueva estrategia argentina abrió rápidamente otro capítulo de tensión diplomática entre ambos gobiernos.

El cruce ocurre además en un momento particular para la cuestión Malvinas, después de que el presidente estadounidense Donald Trump manifestara días atrás que estaba dispuesto a revisar la posición de Washington sobre la disputa.

Aunque Estados Unidos no anunció hasta ahora un cambio formal de política, esas declaraciones volvieron a colocar el reclamo argentino en el centro de la agenda internacional.

Mientras Buenos Aires busca aumentar la presión económica, judicial y diplomática sobre las actividades desarrolladas en las islas, Londres ratificó que no modificará su posición.

La discusión vuelve así a mostrar las dos posiciones que permanecen enfrentadas desde hace décadas: Argentina sostiene que existe una disputa de soberanía pendiente de resolución y reclama negociaciones bilaterales, mientras el Reino Unido defiende su administración de las islas apoyándose en la voluntad de sus habitantes.

Los anuncios de Milei y la rápida respuesta británica anticipan que la cuestión Malvinas volverá a ocupar un lugar central en la relación bilateral, esta vez atravesada también por la explotación petrolera y por la creciente importancia estratégica del Atlántico Sur.

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