jueves 3 de septiembre de 2026

ALERTA PATAGÓNICA

Temor en El Chaltén: un aluvión podría obligar a evacuar la localidad en 45 minutos

El Concejo Deliberante aprobó un pedido para crear un protocolo de emergencia frente al riesgo de un desprendimiento en el cerro Solo. Los especialistas estiman que, si la ladera colapsara sobre la Laguna Torre, un aluvión podría llegar a la localidad en menos de una hora.

El Chaltén, uno de los principales destinos turísticos de Santa Cruz, comenzó a acelerar la elaboración de un plan de evacuación ante un eventual fenómeno natural que podría generar una inundación repentina sobre la localidad.

La preocupación está vinculada con los movimientos registrados en una ladera del cerro Solo, en el área de la Laguna Torre. Los especialistas monitorean desde hace años el desplazamiento de esa masa de terreno y advierten que un colapso abrupto podría provocar el desborde del lago y generar un flujo de agua, barro, rocas y sedimentos hacia el valle del río Fitz Roy.

De acuerdo con las estimaciones científicas citadas en el pedido presentado ante el Concejo Deliberante, si se produjera un desprendimiento de gran magnitud, el flujo podría alcanzar El Chaltén en un período de entre 45 minutos y una hora.

Ese margen de tiempo es el que llevó a plantear la necesidad de contar con un protocolo de emergencia que establezca con anticipación las rutas de escape, los puntos de encuentro y los mecanismos de alerta para residentes y turistas.

El antecedente que encendió las alarmas

La discusión tomó mayor urgencia después de la tragedia ocurrida recientemente en la frontera entre Nepal y China. Allí, el colapso de un glaciar provocó una enorme descarga de agua, hielo, rocas y sedimentos que arrasó sectores poblados y dejó más de un millar de muertos y miles de desaparecidos.

El fenómeno se conoce como GLOF, sigla en inglés de Glacial Lake Outburst Flood, y consiste en una inundación repentina provocada por el desborde de un lago de origen glaciar.

El escenario analizado para El Chaltén responde a una lógica similar, aunque esto no significa que una catástrofe de esas características sea inminente ni que vaya a ocurrir. El riesgo que estudian los investigadores está relacionado con la posibilidad de que una masa de la ladera se desprenda sobre la Laguna Torre y genere una descarga extraordinaria.

Una grieta que genera preocupación

Las mediciones más recientes aportaron nuevos elementos al seguimiento científico. Según los especialistas citados en el proyecto, la grieta detectada en la ladera se desplazó durante el último año una distancia equivalente a la registrada en los siete años anteriores combinados.

A esto se suma que el volumen de agua acumulado en la cuenca vinculada al glaciar Torre es superior al contemplado en las primeras simulaciones realizadas en 2018. El retroceso de los glaciares también generó un segundo cuerpo de agua que modificó las condiciones originalmente estudiadas.

El geólogo Diego Winocur, integrante del equipo que monitorea la zona, explicó que existe una parte de la ladera que se mueve lentamente y que desemboca directamente sobre un lago. Un desprendimiento abrupto podría generar el desborde y desencadenar el fenómeno.

Qué se busca hacer

Ante este escenario, el Concejo Deliberante de El Chaltén aprobó una resolución para solicitar la elaboración de un plan integral de evacuación y contingencia.

La iniciativa plantea coordinar el trabajo entre el municipio, organismos provinciales y Parques Nacionales. Entre las medidas propuestas figuran la definición de vías de escape seguras, puntos de reunión para la población y los visitantes y sistemas de alerta que permitan advertir rápidamente a quienes se encuentren dentro de las zonas potencialmente afectadas.

Parques Nacionales ya adoptó algunas medidas preventivas en el área, entre ellas modificaciones en el trazado de la senda hacia la Laguna Torre, el traslado del Campamento D’Agostini y la instalación de señalización.

El objetivo ahora es avanzar desde el monitoreo científico hacia un protocolo operativo que permita responder rápidamente ante una eventual emergencia.

Para una localidad turística como El Chaltén, donde la población puede incrementarse significativamente durante la temporada alta, contar con un sistema de alerta y evacuación previamente establecido resulta especialmente relevante.

La discusión, acelerada por la tragedia de Nepal, pone así el foco en un desafío concreto de la Patagonia: cómo prepararse para fenómenos naturales de baja frecuencia pero potencialmente capaces de generar consecuencias severas en cuestión de minutos.