Tensión bilateral
El Reino Unido advirtió a Milei por Malvinas y aseguró que sus fuerzas están en alerta permanente
El Gobierno del Reino Unido endureció este viernes su respuesta a las últimas declaraciones de Javier Milei sobre las Islas Malvinas y advirtió que sus Fuerzas Armadas permanecen en estado de alerta permanente para proteger al país y sus intereses. El mensaje fue transmitido por un portavoz de Downing Street y difundido por la BBC.
La reacción británica, encabezada por el Primer Ministro, Andy Burnham, se produjo luego de que Milei volviera a reivindicar la soberanía argentina sobre el archipiélago durante su mensaje por cadena nacional. En ese marco, el Gobierno argentino también anunció sanciones contra empresas petroleras que desarrollan actividades en las islas sin autorización de Buenos Aires y planteó la necesidad de avanzar frente al desarrollo de proyectos de explotación de hidrocarburos.
Desde Londres ratificaron que su posición sobre las Malvinas se mantiene sin cambios y que el Reino Unido respalda el derecho de los habitantes del archipiélago a decidir su futuro. La administración británica sostiene que las islas continuarán bajo soberanía británica mientras sus habitantes así lo quieran.
La disputa volvió a quedar vinculada además con los recursos naturales del Atlántico Sur. El Gobierno británico defendió el derecho de los isleños a explotar las riquezas naturales de la zona, mientras que la Argentina cuestiona las actividades hidrocarburíferas desarrolladas en el archipiélago y reclama que cualquier explotación de esos recursos se realice con autorización argentina.
La escalada diplomática también se da después del anuncio de Milei sobre la construcción de una nueva base naval en Tierra del Fuego, en el extremo continental más cercano a las islas. Desde el Reino Unido interpretaron las nuevas medidas argentinas dentro del histórico conflicto de soberanía, aunque también remarcaron que ambos países mantienen relaciones diplomáticas y comerciales.
La cuestión Malvinas vuelve así a ocupar un lugar central en la relación entre Buenos Aires y Londres, con posiciones enfrentadas sobre la soberanía del archipiélago y una renovada discusión en torno a la presencia militar y la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur.