lunes 14 de septiembre de 2026

Violencia escolar

Un alumno sufrió quemaduras en una escuela y el caso llegó a la Justicia

El episodio ocurrió en Florentino Ameghino, donde un estudiante de 17 años fue atacado con agua caliente dentro del aula. La familia de la víctima denunció hostigamiento previo y la de la adolescente señalada como agresora sostuvo que también existían antecedentes de bullying.
Le arrojaron agua caliente a su hijo en la escuela y confrontó a la agresora: “Él es mejor que vos”
Le arrojaron agua caliente a su hijo en la escuela y confrontó a la agresora: “Él es mejor que vos”

Un nuevo hecho de violencia escolar sacudió a la localidad bonaerense de Florentino Ameghino. Un alumno de 17 años sufrió quemaduras tras ser alcanzado por agua caliente dentro del aula en la Escuela Secundaria “Edmundo Mariano Simonetti”, en un episodio que ya es investigado por la Justicia juvenil.

De acuerdo con las primeras reconstrucciones periodísticas, el hecho ocurrió el martes pasado durante el horario de clases. Tras la agresión, el adolescente fue trasladado al Hospital Municipal de Florentino Ameghino, donde recibió atención inmediata. El certificado médico consignó quemaduras de primer grado en el cuello, el pectoral, el hombro y el dorso de la mano del lado izquierdo.

La familia del estudiante sostuvo que el episodio no fue aislado. Su madre denunció que el joven venía siendo víctima de insultos y maltrato desde hacía al menos dos años y cuestionó la falta de intervención efectiva por parte de la institución. Según ese relato, todo se habría desencadenado luego de un roce accidental durante una clase de educación física y, ya de regreso en el aula, una compañera le arrojó el contenido de un termo con agua caliente.

El caso tomó todavía más repercusión después de que se viralizara un video en el que la madre de la víctima ingresó al establecimiento y confrontó a la alumna señalada como agresora. Esa escena, que elevó aún más la tensión en la comunidad educativa, expuso el nivel de hartazgo de la familia del joven y volvió a poner en discusión la capacidad de respuesta de la escuela frente a conflictos prolongados entre estudiantes.

Del otro lado, la madre de la adolescente cuestionada planteó una versión distinta. Sostuvo que su hija también venía atravesando situaciones de hostigamiento y que la institución no activó a tiempo mecanismos de acompañamiento ni de contención. Aunque aclaró que nada justifica lo ocurrido, reclamó que el hecho no sea analizado como un episodio aislado, sino dentro de un contexto más amplio de conflicto escolar.

Mientras tanto, la causa quedó bajo la órbita del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil del Departamento Judicial Junín. Según la cobertura difundida por medios nacionales, interviene el fiscal Matías Noverasco, en un expediente especialmente sensible porque involucra a dos menores de edad y un presunto cuadro previo de bullying cruzado.

El caso volvió a exponer un problema que atraviesa a muchas escuelas: cuando los conflictos se acumulan sin abordaje suficiente, la violencia termina irrumpiendo de la peor manera. En Florentino Ameghino, la prioridad inmediata pasa por la recuperación del estudiante herido y por el avance de la investigación. Pero el trasfondo es más profundo: qué hizo la institución antes, qué dejó de hacer y cómo evitar que una escalada de hostigamiento vuelva a terminar en una agresión de esta gravedad.