lunes 14 de septiembre de 2026

Bolivia

La Fiscalía ordenó detener a Evo Morales por terrorismo y alzamiento armado

El expresidente boliviano es investigado por su presunta participación en las protestas que paralizaron el país durante 53 días. Morales rechazó las acusaciones, denunció una persecución política y permanece refugiado en su bastión del Chapare.
La Fiscalía emitió una orden de detención de Evo Morales por terrorismo y alzamiento armado
La Fiscalía emitió una orden de detención de Evo Morales por terrorismo y alzamiento armado

La Fiscalía de Bolivia emitió una nueva orden de aprehensión contra el expresidente Evo Morales, investigado por su presunta participación en las protestas y bloqueos que paralizaron al país durante mayo y junio de 2026.

El exmandatario está acusado de seis delitos, entre ellos terrorismo, instigación pública a delinquir y alzamiento armado contra la seguridad y la soberanía del Estado. La investigación busca establecer si Morales promovió o coordinó las movilizaciones que reclamaron la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

La medida fue dispuesta por el fiscal Brayan Melgar y se suma a otra orden de captura que ya pesaba sobre el exjefe de Estado por una causa de trata de personas con agravante, vinculada con una adolescente durante su mandato presidencial.

En mayo, un tribunal de Tarija declaró nuevamente rebelde a Morales por no presentarse al juicio oral. A pedido del Ministerio Público, también ordenó emitir nuevos mandamientos de aprehensión y arraigo, cuya ejecución quedó encomendada a la Policía Boliviana.

Morales rechazó la nueva acusación y aseguró que no será intimidado. A través de sus redes sociales, sostuvo que el proceso responde a una persecución política destinada a desviar la atención de la crisis económica y social que atraviesa Bolivia.

El dirigente permanece desde 2024 en la región cocalera del Chapare, en el departamento de Cochabamba, protegido por organizaciones y seguidores que han impedido hasta ahora el cumplimiento de las órdenes judiciales.

Las protestas investigadas se extendieron durante 53 días, provocaron bloqueos de rutas, desabastecimiento de alimentos, medicamentos, combustibles y oxígeno medicinal, y dejaron al menos 22 personas fallecidas, según los reportes conocidos tras el conflicto.

El Gobierno responsabilizó políticamente a Morales por promover las movilizaciones contra Rodrigo Paz, quien asumió la Presidencia de Bolivia en noviembre de 2025, luego de casi dos décadas de administraciones encabezadas por el Movimiento al Socialismo. La Presidencia boliviana identifica oficialmente a Paz como el actual jefe de Estado.

La nueva orden profundiza la tensión política y judicial alrededor del expresidente. El próximo paso dependerá de la capacidad de las autoridades para ejecutar la captura en el Chapare, donde Morales conserva una fuerte estructura territorial y el respaldo de sectores sindicales y campesinos.

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