2026-01-16

Espectáculos

Mario Pergolini se burló del casamiento de Lali y Rosemblat con una lista de regalos irónicos

Desde sus redes, el conductor cuestionó el anuncio de boda de la cantante y el periodista, recordó viejas declaraciones de Lali contra el matrimonio y, con sarcasmo político, imaginó una fiesta “peronista” y posibles regalos para la pareja.

Mario Pergolini volvió a encender la conversación en redes sociales con una crítica cargada de ironía al anuncio del casamiento entre Lali Espósito y Pedro Rosemblat. En un video que publicó en su cuenta de Instagram, el conductor puso el foco en el contraste entre lo que la artista había dicho tiempo atrás sobre no casarse y la decisión actual de formalizar la relación.

“Estoy al pedo de vacaciones”, arrancó Pergolini, antes de recordar una frase que Lali había pronunciado en el pasado y que, según él, hoy queda en evidencia: que no se veía “casándose ni en pedo” y que pedía que “guarden el tape” para cuestionarla si cambiaba de opinión. A partir de allí, el empresario construyó su intervención sobre la idea de una “generación que no se casaba” y la contradicción entre discurso y práctica.

En ese mismo tono, deslizó una escena ficticia en la que Rosemblat le propondría matrimonio convencido de que ella no aceptaría, para luego sorprenderse con la respuesta afirmativa. La ironía fue escalando cuando imaginó el clima de la celebración y las presencias que, según su lectura, la rodearían.

“Me imagino que va a ser un fiestón”, dijo, y agregó una frase que funcionó como punzada ideológica: habló de “bailarines” por el mundo de Lali y “peronistas” por el entorno de Rosemblat. Luego, ensayó una negativa ante una hipotética invitación: “A mí no me inviten… o sea, invítenme, total no lo voy a aceptar”, remató, reforzando el tono de distancia y chicana.

El tramo más comentado llegó cuando Pergolini armó una lista de “regalos” para el casamiento. Habló de viajes por Europa como opción “poco” necesaria para una pareja que, según definió, “ya fue un montón de veces” y está económicamente acomodada. En esa línea, pidió sugerencias a sus seguidores y sumó comparaciones mordaces, entre ellas una referencia a La bella y la bestia que buscó provocar y dejar en claro su intención humorística.

Para el cierre, el conductor volvió sobre el sesgo político del intercambio, se preguntó si la boda sería con iglesia y lanzó una última ironía sobre el futuro familiar: “¿Saldrán peronistas los hijos?”. Finalmente, cerró con una frase que, aunque cordial, mantuvo el filo del comentario: “Que sean felices”.

El posteo, fiel al estilo de Pergolini, combinó humor, provocación y guiños ideológicos en un tema de alta visibilidad. Y, una vez más, dejó instalada la discusión sobre cuánto pesan las declaraciones públicas en el universo del espectáculo, donde cada gesto suele ser leído como toma de posición.

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