viernes 18 de septiembre de 2026

Espacio

El misterioso hallazgo de la NASA en la Luna: es tan grande como dos estadios

El descubrimiento sorprendió a los científicos: se trata del mayor cráter recién formado detectado hasta ahora en el sistema solar. Se originó en 2024, cuando un asteroide o cometa de varios pisos de altura impactó contra la superficie lunar.

La NASA descubrió en la Luna una enorme marca que había pasado inadvertida durante más de un año: un cráter de 222 metros de diámetro y hasta 43 metros de profundidad, equivalente a la longitud de dos campos de fútbol.

El hallazgo fue realizado por Robert Wagner, especialista en procesamiento de imágenes que trabaja con los datos del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO). Mientras analizaba un mapa de la superficie lunar, detectó un punto especialmente brillante rodeado por un halo oscuro que llamó su atención.

Al comparar imágenes tomadas antes y después, los investigadores comprobaron que no se trataba de una anomalía visual, sino de un nuevo cráter de impacto. El descubrimiento fue realizado en octubre de 2025 y posteriormente confirmado mediante imágenes de mayor resolución.

El impacto ocurrió en 2024

El cráter fue bautizado McGetchin, en homenaje al científico lunar Tom McGetchin. Los investigadores determinaron que se formó entre el 11 de abril y el 22 de mayo de 2024, cuando un fragmento de asteroide o cometa, posiblemente del tamaño de un edificio de entre tres y seis pisos, chocó contra la superficie lunar.

Lo llamativo es que el impacto no fue detectado en tiempo real por los telescopios terrestres ni por los instrumentos espaciales. Recién pudo ser identificado después, cuando los científicos compararon diferentes imágenes de la misma zona de la Luna.

Según los investigadores, un impacto de semejante magnitud ocurre aproximadamente una vez cada siglo o incluso con menor frecuencia. Por eso, el nuevo cráter representa una oportunidad poco habitual para estudiar cómo cambia la superficie lunar después de una colisión de gran escala.

El impacto modificó mucho más que el cráter

El choque no solo abrió una enorme depresión en la superficie. El material expulsado por la colisión se extendió a más de 100 kilómetros del punto de impacto, alterando una zona mucho mayor de la Luna.

Además, otro instrumento del LRO detectó una especie de “mancha fría” de aproximadamente 7 kilómetros de ancho alrededor del cráter. Durante la noche lunar, esa región presenta temperaturas inferiores a las de su entorno debido a que el impacto removió y volvió menos denso el suelo superficial.

Los científicos consideran que este tipo de información puede ser especialmente útil para las futuras misiones lunares. La NASA trabaja en planes para mantener una presencia humana sostenida en la Luna, por lo que conocer cómo los impactos modifican el terreno puede ayudar a evaluar los riesgos para futuras instalaciones y vehículos.

El descubrimiento de McGetchin también muestra que la Luna continúa siendo un paisaje dinámico. Aunque la superficie lunar está cubierta por millones de cráteres, este impacto reciente permitió observar con un nivel de detalle poco habitual cómo una colisión espacial puede transformar el terreno.