Televisión
Jimena Barón emocionó a todos al pagarle el viaje de egresados a un joven participante
“Es mi sueño”, el ciclo que conduce Guido Kaczka por El Trece, vivió una de sus escenas más emotivas cuando Jimena Barón decidió intervenir de manera inesperada tras escuchar la historia de Jeremías Vespasiano, un participante de 17 años oriundo de Chapadmalal.
El joven se presentó en el escenario con un atuendo de campo y eligió interpretar “Chacarera del triste”, de Los Chalchaleros. Su actuación no solo le permitió avanzar a la siguiente instancia, sino que también conmovió al jurado, que destacó tanto su voz como su sensibilidad sobre el escenario.
Los elogios llegaron de inmediato. Joaquín Levinton remarcó la pasión con la que cantó, mientras que Carlos Baute valoró la calidez que transmitió con su interpretación. Abel Pintos, por su parte, le brindó algunos consejos técnicos y dejó en claro que había mérito de sobra para que continuara en competencia.
Pero el momento más fuerte llegó después de la devolución artística. Jimena Barón tomó el micrófono y se dirigió directamente al joven luego de conocer un dato que había quedado flotando en el estudio: Jeremías no iba a hacer el viaje de egresados porque no quería cargar a su familia con ese gasto.
Lejos de exponer el tema como una simple dificultad económica, el participante explicó que había preferido priorizar la situación de su casa antes que destinar dinero a un viaje. Esa respuesta terminó de tocar una fibra íntima en la cantante, que decidió actuar en el momento.
“Jere, yo te quiero pagar el viaje de egresados. ¿Puedo? ¿Me dejás?”, le dijo Barón, en una escena que desató una ovación inmediata del estudio. La artista insistió con que no quería que se perdiera esa experiencia y lo animó a seguir trabajando, pero también a darse la oportunidad de disfrutar una etapa única.
La reacción fue instantánea. Jeremías no pudo contener las lágrimas y el clima de emoción se extendió a sus padres, que seguían la presentación desde el estudio visiblemente conmovidos. La escena transformó una noche de competencia en un episodio cargado de humanidad.
El gesto de Jimena Barón trascendió la lógica del programa y dejó una postal de fuerte impacto emocional. No fue solo una ayuda económica: fue una forma de reconocer el esfuerzo, la sensibilidad y la madurez de un adolescente que, aun soñando en grande, había elegido pensar primero en su familia.