Defensa nacional
La Armada confirmó que Punta Indio seguirá abierta, pero cambiará su función
La Armada Argentina confirmó que la Base Aeronaval Punta Indio no será cerrada, aunque atraviesa un proceso de reorganización que modificará de manera sustancial su funcionamiento. La instalación será reconvertida en una Estación Aeronaval y parte de sus medios y personal serán trasladados hacia la Base Aeronaval Comandante Espora, en cercanías de Bahía Blanca.
La definición fue comunicada por el jefe de la Armada, almirante Juan Carlos Romay, durante una reunión con autoridades de Punta Indio, representantes de los trabajadores civiles y funcionarios del Ministerio de Defensa. El encuentro buscó despejar las dudas que habían surgido en torno al futuro de la histórica instalación.
Según fuentes oficiales, la Armada mantendrá una presencia permanente en Punta Indio y conservará la propiedad del predio. Sin embargo, la estructura será reducida de manera progresiva y parte de las capacidades que actualmente funcionan allí serán concentradas en Espora.
El proceso contempla una reducción gradual de personal. Las estimaciones presentadas durante la reunión indican que para enero de 2028 permanecerán en Punta Indio unos 180 militares y más de 150 empleados civiles. En una primera etapa, 23 trabajadores civiles que aceptaron el cambio de destino serán trasladados a Espora.
La reorganización responde, según la conducción naval, a estudios realizados durante los últimos años y a la necesidad de adaptar el despliegue de la fuerza a sus prioridades operativas actuales. Uno de los principales argumentos es el desplazamiento del eje de actividad naval hacia el Mar Argentino, la Zona Económica Exclusiva y la vigilancia de la milla 200.
En ese esquema, Bahía Blanca adquiere un papel central. La Armada considera que la Base Comandante Espora ofrece mejores condiciones para concentrar aeronaves, personal especializado y actividades de formación. Además, el mayor alcance de los aviones modernos habría reducido la necesidad de mantener una distribución territorial similar a la utilizada históricamente.
La transformación se produce mientras la Aviación Naval incorpora nuevas capacidades. Entre ellas se encuentran los aviones de patrulla marítima P-3C Orion, adquiridos a Noruega, además de helicópteros, drones y otros sistemas destinados a reforzar las tareas de exploración y vigilancia del Atlántico Sur.
Sin embargo, la decisión generó preocupación en Punta Indio por el impacto que podría tener sobre una localidad cuya actividad económica y social mantiene una relación histórica con la Armada. La reducción del personal y el traslado de unidades son observados como factores que podrían afectar al principal polo de empleo de la zona.
La discusión también alcanzó a sectores de la propia comunidad naval. El almirante retirado Jorge Enrico cuestionó la transformación y advirtió sobre una posible pérdida de capacidades y de conocimiento acumulado. Punta Indio fue durante décadas uno de los principales centros de formación de aviadores navales y allí se formaron numerosas promociones, incluidas tripulaciones que participaron en la Guerra de Malvinas.
La conducción de la Armada sostiene, en cambio, que no se trata de abandonar Punta Indio ni de desmantelar la Aviación Naval, sino de concentrar recursos y capacidades en función de las necesidades operativas actuales. También dejó abierta la posibilidad de que la estación pueda recuperar en el futuro mayores capacidades si cambian las prioridades de la fuerza.
Por ahora, el destino de Punta Indio queda marcado por una transformación gradual: seguirá funcionando y mantendrá presencia de la Armada, pero dejará atrás su condición de Base Aeronaval. El desafío será determinar si la nueva distribución permite fortalecer la vigilancia marítima sin resignar el patrimonio operativo, humano e histórico acumulado durante décadas en la instalación.