Política
El Gobierno amplió a 446 los convenios colectivos que deberán renegociarse
El Gobierno nacional amplió a 446 la cantidad de convenios colectivos de trabajo que deberán ser renegociados por empresarios y sindicatos, en el marco de la reglamentación de la Ley de Modernización Laboral.
La decisión fue comunicada por el Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Trabajo, que dio inicio al procedimiento previsto para convocar a las partes involucradas y avanzar en la revisión de los acuerdos vencidos.
En un principio, la medida alcanzaba a unos 150 convenios. Sin embargo, la interpretación final del Ejecutivo extendió el universo a 446 acuerdos, lo que convierte a la convocatoria en uno de los principales efectos prácticos de la reforma laboral impulsada por la administración nacional.
El eje de la discusión estará puesto en las cláusulas vinculadas con las condiciones de trabajo y también en los aportes o cuotas solidarias pactadas entre empleadores y organizaciones sindicales. Según la nueva normativa, las cláusulas normativas mantienen su vigencia, mientras que las obligacionales dejan de regir una vez vencido el convenio.
El cambio impacta sobre el principio de ultraactividad, que hasta ahora permitía que un convenio colectivo continuara vigente aun después de su vencimiento, hasta ser reemplazado por uno nuevo. Para los gremios, ese mecanismo funcionaba como una garantía para evitar la pérdida de derechos adquiridos durante negociaciones demoradas o bloqueadas.
Desde Capital Humano señalaron que la convocatoria busca fortalecer la negociación colectiva y promover acuerdos “modernos, previsibles y adaptados” a la realidad productiva de cada sector.
La respuesta sindical no tardó en llegar. La CGT rechazó la reglamentación y advirtió que el Poder Ejecutivo avanza sobre derechos, instituciones y garantías del sistema laboral argentino. También cuestionó que la norma se aplique mientras parte de sus disposiciones continúan bajo debate judicial.
El conflicto promete escalar en las próximas semanas, cuando empresarios y sindicatos comiencen a sentarse nuevamente a negociar. La reforma laboral entra así en una etapa decisiva, con impacto directo en miles de trabajadores y en el equilibrio de fuerzas entre el Gobierno, las cámaras empresarias y las centrales obreras.