2026-09-01

Malvinas

Gran Bretaña ratificó su postura sobre Malvinas tras la advertencia de Trump

El ministro de Hacienda británico, John Healey, defendió la posición de Londres después de que Donald Trump afirmara que revisa la postura estadounidense sobre las islas. La declaración volvió a poner en escena la disputa de soberanía que mantiene la Argentina.

El Gobierno británico salió a ratificar su posición sobre las Islas Malvinas luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que está revisando la postura de Washington frente al archipiélago del Atlántico Sur, cuya soberanía reclama la Argentina.

El encargado de responder fue el ministro de Hacienda británico, John Healey, quien aseguró que no recibió ninguna señal de funcionarios estadounidenses que anticipara un cambio concreto en la relación entre Washington y Londres respecto de las islas.

“Las Islas Malvinas son británicas y seguirán siendo británicas mientras los isleños así lo deseen”, sostuvo Healey en declaraciones publicadas por The Times.

La reacción convirtió al funcionario en uno de los primeros integrantes del Gobierno británico en pronunciarse después de las declaraciones de Trump, que volvieron a instalar el tema Malvinas en la agenda internacional.

El presidente estadounidense había sido consultado por periodistas en el Despacho Oval sobre una eventual modificación de la posición de su país frente a la disputa.

“Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas”, respondió Trump.

La frase no implicó el anuncio formal de una nueva política exterior, pero adquirió relevancia después de que medios británicos informaran que sectores de la administración estadounidense analizaron la cuestión Malvinas en medio de las presiones de Washington para que el Reino Unido incremente su gasto en defensa.

Estados Unidos ha evitado formalmente tomar partido sobre la cuestión de soberanía, aunque la relación estratégica entre Washington y Londres y el respaldo norteamericano a Gran Bretaña durante la guerra de 1982 otorgaron históricamente un peso especial a la posición británica.

El eventual movimiento de la Casa Blanca cobra además relevancia por la relación política que Trump mantiene con el presidente Javier Milei y por la posición histórica de la Argentina, que sostiene de manera permanente su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes.

Desde Londres, en cambio, la respuesta volvió a apoyarse en la voluntad de los habitantes de las islas para defender la continuidad de la administración británica.

La Argentina rechaza ese argumento y sostiene que la cuestión debe resolverse mediante negociaciones bilaterales con el Reino Unido, en línea con las resoluciones de las Naciones Unidas que reconocen la existencia de una disputa de soberanía y convocan a ambas partes a encontrar una solución pacífica.

Por ahora, Trump no precisó si la revisión mencionada derivará efectivamente en un cambio de la política estadounidense. Sin embargo, la sola posibilidad abrió un escenario diplomático inesperado y obligó al Gobierno británico a reafirmar públicamente una posición que la Argentina cuestiona desde hace décadas.

La evolución de la postura de Washington será seguida de cerca tanto desde Buenos Aires como desde Londres. Cualquier modificación, aun cuando no implique un reconocimiento directo del reclamo argentino, podría alterar el equilibrio diplomático que rodea a la cuestión Malvinas y darle una nueva dimensión internacional al histórico reclamo de soberanía.

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