Consumo
El Gobierno prohibió la venta de determinados juguetes “squishy” por riesgos químicos
El Gobierno nacional prohibió la importación, fabricación, comercialización y almacenamiento de determinados juguetes blandos conocidos como “squishy”, ante posibles riesgos derivados de las sustancias químicas utilizadas en su elaboración.
La decisión quedó formalizada mediante la Disposición 690/2026 de la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, publicada este lunes en el Boletín Oficial y con alcance en todo el territorio nacional.
La normativa apunta específicamente a productos identificados como “squeeze toy” o “squishy”, entre ellos modelos con formas de gyoza, dumpling y otros diseños similares.
Según los fundamentos de la disposición, existen antecedentes vinculados con la presencia y liberación de sustancias químicas potencialmente peligrosas en este tipo de juguetes, motivo por el cual las autoridades avanzaron con restricciones para aquellos artículos que no puedan acreditar condiciones de seguridad e inocuidad.
A partir de la medida, fabricantes, importadores, distribuidores y comercios que tengan productos alcanzados por la prohibición deberán retirarlos de circulación. Además, tendrán que proceder a su destrucción o realizar un descarte seguro.
La disposición contempla, sin embargo, una excepción. Podrán continuar comercializándose aquellos juguetes que cuenten con una declaración de conformidad y con las certificaciones correspondientes que acrediten el cumplimiento de los reglamentos técnicos vigentes y la ausencia de riesgos para los consumidores.
El alcance de la prohibición no se limita a los comercios tradicionales. También comprende las ventas realizadas a través de plataformas digitales, redes sociales y cualquier otro canal utilizado para ofrecer estos productos.
Con la entrada en vigencia de la normativa, los controles estarán centrados especialmente en determinar si los juguetes cuentan con la documentación exigida. Para los consumidores, la recomendación pasa por verificar las certificaciones y el origen del producto antes de adquirir este tipo de artículos, especialmente cuando están destinados a niños.