Malvinas
Quirno respaldó los anuncios por Malvinas: “Acá defendemos la camiseta argentina”
El canciller Pablo Quirno respaldó este viernes las medidas anunciadas por el presidente Javier Milei sobre las Islas Malvinas y reclamó que el histórico planteo de soberanía quede por encima de las diferencias entre oficialismo y oposición.
“Acá no hay River-Boca, acá lo que estamos defendiendo es la camiseta argentina”, afirmó durante una entrevista con Radio Rivadavia, un día después de la cadena nacional en la que el Presidente anunció nuevas acciones contra las empresas vinculadas con la explotación petrolera en el archipiélago.
Quirno sostuvo que el Gobierno busca que la cuestión Malvinas sea acompañada por distintos sectores políticos y sociales y no quede atrapada en la disputa cotidiana.
“El Presidente invitó a toda la sociedad y a los sectores políticos a estar detrás de esta causa. Estamos defendiendo nuestros intereses en las Islas Malvinas”, señaló.
El canciller también relativizó las críticas y cuestionamientos que surgieron después del mensaje presidencial. A su entender, la estrategia deberá evaluarse a partir de las medidas concretas que el Ejecutivo comenzó a desplegar.
“En lo que respecta a mezquindades o declaraciones, con el tiempo se va a estar viendo que esto es una estrategia integrada”, sostuvo.
Las primeras medidas ya fueron oficializadas
Quirno destacó que parte de los anuncios realizados por Milei ya comenzó a traducirse en decisiones administrativas.
El Gobierno avanzó con nuevas herramientas para acelerar los procedimientos contra empresas, accionistas, directivos y proveedores que intervengan en actividades hidrocarburíferas en las Islas Malvinas sin autorización argentina.
El objetivo es reforzar la aplicación de la legislación vigente y evitar que compañías involucradas directa o indirectamente en esos proyectos puedan desarrollar negocios normalmente en territorio nacional.
“Nosotros no nos vamos a quedar de brazos cruzados”, afirmó el canciller.
El endurecimiento de la política argentina tiene como trasfondo el avance de proyectos petroleros alrededor del archipiélago, una actividad que Buenos Aires considera ilegal por realizarse en un territorio cuya soberanía se encuentra en disputa con el Reino Unido.
El factor Trump y la estrategia diplomática
Quirno también se refirió a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien manifestó que revisa la posición de Washington sobre Malvinas.
Para el jefe de la diplomacia argentina, esos comentarios otorgaron una mayor visibilidad internacional al reclamo.
“Nosotros las tomamos como una situación entre Estados Unidos y Reino Unido, pero nos permite diseñar esta estrategia”, explicó.
El Gobierno interpreta que el nuevo escenario internacional abre una oportunidad para incrementar la actividad diplomática en torno a la cuestión Malvinas, aunque hasta el momento Washington no anunció formalmente un cambio en su política sobre la disputa de soberanía.
Una base naval para reforzar la presencia en el Atlántico Sur
Otro de los puntos defendidos por Quirno fue el proyecto para fortalecer la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego, que Milei presentó como uno de los ejes estratégicos de su política para el Atlántico Sur.
El canciller sostuvo que la infraestructura será clave para reforzar la presencia argentina y desarrollar un polo logístico con proyección sobre la región.
“Es fundamental para tener presencia, para ser un polo logístico y también para las actividades en el Atlántico Sur”, explicó.
Quirno descartó que la iniciativa implique avanzar hacia una hipótesis de conflicto militar con el Reino Unido y remarcó que el planteo argentino seguirá desarrollándose por canales diplomáticos, económicos y jurídicos.
La posición del Gobierno combina ahora tres frentes: aumentar la presión sobre las empresas que participan de la explotación de recursos naturales en Malvinas, fortalecer la presencia argentina en el extremo sur y aprovechar el renovado interés internacional para mantener el reclamo de soberanía en agenda.
En ese contexto, Quirno buscó darle al anuncio una dimensión que exceda al oficialismo. Su mensaje fue que, más allá de las diferencias internas, la cuestión Malvinas debe sostenerse como una política de Estado: “Acá no hay River-Boca, acá estamos defendiendo la camiseta argentina”.