ACTIVIDAD ECONÓMICA
La industria y la construcción se desplomaron en julio: los sectores que más cayeron
La industria y la construcción volvieron a encender señales de alerta sobre el nivel de actividad económica. Los datos correspondientes a julio mostraron fuertes retrocesos en ambos sectores, con caídas que alcanzaron a ramas industriales vinculadas al consumo, la inversión y la producción de bienes.
En el caso de la industria manufacturera, el deterioro fue particularmente marcado. Los indicadores sectoriales relevados durante julio mostraron una contracción de la producción y confirmaron que el sector todavía no logra consolidar una recuperación sostenida. La Unión Industrial Argentina había advertido que la actividad acumulaba una caída cercana al 2% en el año.
Uno de los sectores que más sintió el impacto fue el automotor. La producción de vehículos cayó 6,8% en julio respecto de junio y acumuló una baja del 18% frente al mismo mes del año anterior, convirtiéndose en uno de los principales focos de retroceso dentro de la industria.
También hubo señales negativas en otras ramas manufactureras vinculadas a la demanda interna. La evolución de la producción muestra que el problema no está concentrado en una única actividad, sino que alcanza a distintos segmentos de la industria que dependen del consumo y de la inversión.
La construcción también profundizó la caída
La construcción fue otro de los sectores que más sufrió durante julio. Los despachos de cemento retrocedieron 4,6% mensual y acumularon una baja del 3% respecto de 2025. El Índice Construya, que mide la venta de insumos de las principales empresas del sector privado, también mostró una caída.
El comportamiento de los materiales confirma la debilidad del mercado. En julio, la venta de insumos para la construcción cayó 6,5% interanual, según el Índice Construya, mientras que la medición desestacionalizada registró un retroceso mensual del 0,81%.
El dato adquiere mayor relevancia porque la construcción había mostrado un comportamiento irregular durante el año. Después de haber registrado una recuperación en mayo, cuando el indicador oficial había avanzado 4,1% interanual y 6,3% mensual desestacionalizado, el sector volvió a perder impulso.
Además, los niveles actuales continúan alejados de los registrados algunos años atrás. De acuerdo con datos citados por Infobae, tanto los despachos de cemento como los insumos para la construcción se encuentran más de 20% por debajo de los niveles de 2022, mientras que las obras pequeñas presentan un retroceso todavía mayor.
Un freno que se extiende
La industria y la construcción son dos sectores especialmente sensibles porque tienen un fuerte impacto sobre el empleo, la inversión y una extensa cadena de proveedores. Su desempeño durante julio refuerza las dudas sobre la capacidad de la economía para sostener una recuperación homogénea.
El escenario, además, es dispar. Mientras algunas actividades vinculadas con alimentos y bebidas mostraron avances mensuales, otras ramas manufactureras registraron fuertes retrocesos. La faena vacuna, por ejemplo, cayó 2,8% en julio y acumuló una baja del 6% interanual.
Los datos muestran así una economía que avanza a diferentes velocidades: algunos sectores consiguen sostener o recuperar producción, mientras que la industria manufacturera y la construcción continúan enfrentando dificultades para recuperar los niveles previos.
El desafío para los próximos meses será determinar si la caída de julio representa un nuevo episodio dentro de un escenario de alta volatilidad o si marca una tendencia más profunda de enfriamiento de la actividad.