2026-09-12

Salud

Por qué las enfermedades respiratorias pueden ser más riesgosas después de los 80 años

El envejecimiento modifica la respuesta del sistema inmunitario y aumenta la posibilidad de complicaciones frente a infecciones respiratorias. Bronquitis, neumonía, gripe y otras enfermedades pueden tener una evolución más severa en los adultos mayores.

Las enfermedades respiratorias pueden presentarse a cualquier edad, pero después de los 80 años el riesgo de sufrir complicaciones aumenta. El envejecimiento del sistema inmunitario hace que el organismo tenga una menor capacidad para responder frente a infecciones, una situación que los especialistas denominan inmunosenescencia.

El neumonólogo Martín Luis Sívori explicó que este proceso comienza a hacerse evidente después de los 50 años y se profundiza con el paso del tiempo. Esto no significa que una infección respiratoria necesariamente vaya a ser grave, pero sí que los adultos mayores tienen más posibilidades de desarrollar cuadros que requieran atención médica u hospitalización.

Bronquitis, neumonía y gripe

Entre las enfermedades respiratorias infecciosas más frecuentes se encuentran las que provocan bronquitis, muchas veces asociadas a virus. En personas de edad avanzada, una infección respiratoria también puede evolucionar hacia una neumonía, una de las complicaciones que más preocupa por su impacto sobre los pulmones y el estado general.

La gripe también representa un riesgo importante. En los adultos mayores, las defensas pueden responder de manera menos intensa, por lo que algunos signos habituales de una infección pueden ser menos evidentes. Esto puede dificultar la detección temprana de una complicación y retrasar la consulta médica.

Otro de los virus que puede generar cuadros importantes es el virus sincicial respiratorio (VSR). En los adultos mayores puede provocar neumonía y también desencadenar o agravar enfermedades respiratorias crónicas como la EPOC o el asma. La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria destaca que los adultos mayores y las personas con enfermedades previas tienen mayor riesgo de infecciones pulmonares y de una evolución desfavorable.

La importancia de prevenir

La prevención adquiere un papel central en esta etapa de la vida. Las recomendaciones de la medicina respiratoria destacan especialmente la vacunación contra influenza y neumococo, destinadas a reducir el riesgo de infecciones y complicaciones respiratorias. También existen estrategias de inmunización frente al COVID-19 y, según el país y las indicaciones médicas, frente al VSR.

En el caso de las personas mayores de 80 años, los especialistas remarcan que las medidas preventivas deben adaptarse a cada paciente, especialmente cuando existen enfermedades crónicas, antecedentes respiratorios o condiciones que puedan debilitar aún más las defensas. La vacunación y los controles médicos permiten reducir riesgos, aunque no eliminan por completo la posibilidad de infección.

El cuadro reciente de Mirtha Legrand, quien fue internada por una bronquitis y permanece bajo seguimiento médico, volvió a poner el foco en la importancia de extremar los cuidados frente a las enfermedades respiratorias en edades avanzadas.

Ante síntomas respiratorios persistentes, dificultad para respirar, decaimiento marcado, fiebre o un empeoramiento del estado general, especialmente en una persona mayor, la recomendación es realizar una consulta médica para determinar la causa y evitar que una infección aparentemente leve avance hacia una complicación.

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