Fe popular y presencia institucional
Con misa y lágrimas, el Cristo de la Quebrada movilizó Villa Mercedes
En el marco del Año Jubilar 2025, la imagen del Cristo de la Quebrada visitó este jueves instituciones, escuelas y templos de Villa Mercedes y culminó la jornada con una misa multitudinaria en la Iglesia Matriz Nuestra Señora de La Merced. La ceremonia fue presidida por el sacerdote Alejandro Sardi, con participación del intendente Maximiliano Frontera, funcionarios, legisladores y una nutrida concurrencia de fieles.
Desde el inicio, la peregrinación marcó el pulso de la ciudad. A lo largo del recorrido, vecinos se acercaron para tocar la imagen, dejar intenciones y agradecer. En el cierre litúrgico, el decano Sergio Simunovich encuadró el sentido de la devoción en la memoria puntana: “La imagen milagrosa del Cristo de La Quebrada es un signo de hace 200 años y para siempre en San Luis”. Y sobre la Cruz, profundizó: “Fue símbolo de castigo y muerte; Jesús la transformó en signo de vida”.
El eje del perdón atravesó la homilía. Simunovich recordó el gesto de Cristo en el Calvario: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. También destacó la emoción del pueblo en las calles: “Vi lágrimas en el itinerario del Cristo; eso es fe y amor”.
Antes de la bendición final, el párroco de La Merced, David Picca, aportó una reflexión catequética orientada al Jubileo. “Muchos dirán que es un pedazo de madera; para nosotros es un signo de la fe, Cristo crucificado”, expresó. Y llamó a la reconciliación personal y comunitaria: “Solo en Cristo encontramos la luz que ilumina el camino. La crisis no está en la economía ni en la política, sino en el corazón del hombre”. También pidió orar “por las autoridades, a quienes les compete conducir la comunidad”.
La crónica de la peregrinación incluyó paradas en la Parroquia San Roque, el Colegio San Buenaventura, el Colegio Sagrado Corazón, el Hogar Santa Teresita, la Municipalidad, la Capilla Nuestra Señora de los Dolores, el Hogar San Gabriel, el Policlínico Regional “Juan Domingo Perón”, la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, el Instituto Nuestra Señora del Carmen, el Colegio Isabel La Católica y el Complejo La Ribera.
Un episodio sintetizó el clima espiritual de la jornada. Según relató Picca, una madre llegó por la mañana para bendecir una vela y rezar por su hijo internado en grave estado tras un accidente. “Mientras hablábamos, supimos que el Cristo estaba caminando por el hospital. Le dije: ‘Madre, Cristo está caminando en el hospital; recemos por su hijo’. Esas son las coincidencias del amor de Dios”, compartió.
El Obispado de San Luis enmarca estas actividades en el calendario del Año Jubilar, una agenda que busca renovar la vida de fe, el compromiso social y la convivencia. En Villa Mercedes, la presencia de autoridades y referentes locales dio, además, una señal institucional de respeto a una tradición que cruza espiritualidad, identidad y tejido comunitario.