domingo 6 de septiembre de 2026

Crimen

El crimen de un ingeniero argentino en Madrid y una obsesión por una supuesta infidelidad

Facundo Rico, de 37 años, fue hallado con 13 puñaladas en su departamento. El principal sospechoso era el marido de una mujer que frecuentaba a la víctima y se suicidó al día siguiente.
El crimen de un marido obsesionado con la infidelidad de su esposa
El crimen de un marido obsesionado con la infidelidad de su esposa

Un ingeniero argentino de 37 años fue asesinado de 13 puñaladas dentro de su departamento, ubicado en una exclusiva urbanización del barrio Las Tablas, en Madrid. El principal sospechoso era un hombre de 65 años que habría actuado obsesionado por una presunta infidelidad de su esposa.

La víctima fue identificada como Facundo Rico, quien también tenía nacionalidad española y vivía en ese país desde hacía más de una década. Su cuerpo fue encontrado sobre un charco de sangre en la cocina de su vivienda, situada en el sexto piso de un edificio de la calle Cirauqui.

La Policía Nacional llegó al lugar después de recibir un aviso por un intenso olor a un producto químico proveniente del departamento. Al ingresar, los agentes encontraron a Rico sin vida y con heridas de arma blanca en el abdomen, la espalda y el omóplato.

El argentino era ingeniero especializado en energías renovables y había desarrollado proyectos eólicos y fotovoltaicos en distintos países. También había cursado dos maestrías y obtenido un doctorado en la Universidad Complutense de Madrid.

Según relató el portero del edificio a medios españoles, Rico alquilaba el departamento desde hacía tres o cuatro años, viajaba con frecuencia por razones laborales y mantenía poco contacto con el resto de los vecinos.

La investigación apunta como presunto autor a Alberto, un ingeniero español de 65 años. Los investigadores creen que ingresó al domicilio de Rico durante la mañana y que fue preparado para un posible enfrentamiento.

De acuerdo con la reconstrucción publicada por la prensa española, la esposa del sospechoso quería separarse. El hombre habría comenzado a investigar si existía una tercera persona en la relación y terminó obsesionándose con Rico, quien compartía actividades con ella en un gimnasio.

Ambos hombres habrían discutido dentro del departamento hasta que el visitante atacó al argentino con un arma blanca. Después escapó del edificio, se cruzó con el portero y abandonó el lugar en su vehículo.

El sospechoso se dirigió posteriormente a una propiedad de su familia en La Adrada, en la provincia de Ávila. Al día siguiente, cuando el asesinato ya había tomado estado público, fue encontrado muerto después de arrojarse desde una zona montañosa cercana.

La muerte del principal sospechoso impide que el caso avance hacia un proceso penal en su contra. Sin embargo, los investigadores deberán completar las pericias y reconstruir los movimientos previos al ataque para determinar si el homicidio fue planificado y esclarecer definitivamente el vínculo entre los involucrados.