martes 1 de septiembre de 2026

Crisis en Boedo

San Lorenzo echó a Pipo Gorosito tras la derrota ante Instituto y busca nuevo entrenador

La dirigencia decidió interrumpir el ciclo del entrenador luego de apenas ocho partidos. Gorosito había manifestado que no pensaba renunciar, pero los malos resultados y el bajo rendimiento del equipo terminaron de inclinar la balanza.

Néstor Pipo Gorosito dejó de ser el entrenador de San Lorenzo luego de la derrota por 1-0 ante Instituto. El resultado profundizó la crisis deportiva que atraviesa el club y terminó de acelerar una decisión que la dirigencia ya evaluaba antes de la reunión prevista con el técnico.

El ciclo tuvo una duración muy breve. Gorosito había asumido a comienzos de julio y dirigió apenas ocho partidos, con un balance de dos victorias, un empate y cinco derrotas. Además, San Lorenzo quedó eliminado de la Copa Argentina frente a Deportivo Riestra.

La caída ante Instituto terminó de exponer las dificultades del equipo, que sumó apenas siete puntos en el Torneo Clausura y quedó relegado en la Zona A. El rendimiento futbolístico también había comenzado a generar preocupación dentro de la dirigencia.

Después del partido, Gorosito había dejado en claro que no tenía intención de abandonar el cargo. En conferencia de prensa sostuvo que no se le cruzaba por la cabeza dejar de ser el entrenador de San Lorenzo y se mostró dispuesto a continuar trabajando para revertir la situación.

La postura del técnico, sin embargo, no coincidió con la de buena parte de la Comisión Directiva encabezada por Marcelo Culotta. La dirigencia convocó a Gorosito a una reunión antes del entrenamiento previsto en la Ciudad Deportiva para analizar los pasos a seguir.

El encuentro terminó con la decisión de interrumpir el contrato y cerrar anticipadamente el segundo ciclo de Gorosito en Boedo. El entrenador había regresado al club con la expectativa de ordenar un equipo que ya venía atravesando dificultades, pero los resultados aceleraron el final del proceso.

Uno de los principales problemas señalados por el propio Gorosito estuvo en el ataque. El técnico había reconocido que al equipo le faltaban pausa, claridad y precisión en los metros finales, una deficiencia que se reflejó en la dificultad para generar situaciones claras de gol.

La salida del entrenador vuelve a colocar a San Lorenzo frente a la necesidad de encontrar estabilidad en el banco. El club ya había atravesado varios cambios durante 2026 y ahora deberá definir rápidamente quién asumirá la conducción de un plantel que necesita recuperar confianza y resultados.

El próximo desafío será inmediato. La institución deberá reorganizar el equipo para afrontar los compromisos que vienen en el campeonato, mientras la dirigencia comienza la búsqueda de un nuevo entrenador.

Para Gorosito, el segundo regreso a San Lorenzo terminó mucho antes de lo esperado. Para el Ciclón, la salida del técnico es otro capítulo de una temporada marcada por la inestabilidad y que vuelve a dejar abierta una pregunta que el club todavía no consiguió resolver: cómo recuperar un rumbo deportivo sostenido.

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