Malvinas
Murió en Villa Mercedes el veterano Osvaldo Vilche, referente de la tarea malvinizadora
Villa Mercedes transita horas de duelo por la muerte del Veterano de Guerra de Malvinas Ernesto Osvaldo Vilche, un exintegrante de la Armada Argentina que se había radicado en la ciudad hace 13 años y que, desde entonces, se convirtió en una presencia cotidiana en el trabajo de “malvinizar” desde el Museo Malvinas “Eduardo R. Guzmán”.
El fallecimiento se produjo este lunes. Este martes, sus restos eran velados en la sala Los Palmares, ubicada en Balcarce 1440, mientras compañeros, familiares y vecinos se acercaban para acompañar la despedida.
En un mensaje institucional, el ministerio de Gobierno expresó sus condolencias y destacó el acompañamiento a sus seres queridos en un momento de profunda tristeza. En paralelo, la Asociación de Veteranos de Malvinas de Villa Mercedes lo despidió como a uno de los suyos: un camarada que encontró en la ciudad un espacio de pertenencia y una misión que sostuvo con orgullo.
Vilche había ingresado a la Armada Argentina en 1970. Tras el período de instrucción en Río Santiago, se especializó como furriel —tarea administrativa dentro de la estructura naval—, pero con formación complementaria para actuar en escenarios de combate. Su primer destino fue el Crucero ARA General Belgrano, donde desarrolló gran parte de su carrera durante una década.
Un mes antes del inicio del conflicto de 1982 fue trasladado al Rompehielos ARA Almirante Irízar, con funciones como cabo primero, también en el área de oficina. Luego de una campaña antártica y ya de regreso en el continente, recibió un telegrama que lo convocó de urgencia a Puerto Belgrano. La misión se definió en navegación: el buque se dirigía a las islas Malvinas.
Tras desembarcar personal y provisiones, el Irízar fue acondicionado como buque hospital y cumplió ese rol durante el conflicto, asistiendo en la retaguardia sanitaria en un escenario marcado por el riesgo permanente y la tensión operativa.
Finalizada la guerra, Vilche fue destinado a la Base Aeronaval Punta Indio. Sin embargo, según su entorno, las secuelas del servicio dificultaron su continuidad en la fuerza y solicitó la baja. De regreso en Córdoba, atravesó el desafío de reinsertarse laboralmente y llegó a trabajar como colectivero, luego de un período complejo para conseguir empleo.
En 2012 eligió Villa Mercedes como lugar de vida. Con el tiempo, su historia dejó de ser un silencio y se transformó en testimonio: en el museo local, ligado a la causa Malvinas, se sumó a la tarea de transmitir experiencias a estudiantes, visitantes y vecinos, con una mirada de memoria y soberanía que mantuvo hasta sus últimos días.
Su muerte deja una ausencia fuerte entre quienes lo escucharon y entre quienes compartieron con él actos conmemorativos, encuentros y jornadas de divulgación. En Villa Mercedes, su figura queda asociada a ese trabajo silencioso y persistente: mantener Malvinas presente, desde la palabra y el compromiso.