Deporte
River recibe a Carabobo con la obligación de ganar antes del Superclásico
River volverá a presentarse esta noche por la Copa Sudamericana con una misión concreta: dejar atrás el arranque irregular en Bolivia y empezar a acomodarse en el Grupo H. Desde las 21.30, el equipo de Eduardo Coudet recibirá a Carabobo de Venezuela en el estadio Monumental, con arbitraje del peruano Kevin Ortega y VAR a cargo del ecuatoriano Carlos Orbe. La transmisión será por ESPN y Disney+ Premium.
La necesidad de River es evidente. En su debut, el conjunto de Núñez empató 1 a 1 frente a Blooming en Santa Cruz de la Sierra y dejó una imagen más trabajosa que convincente. Ese resultado lo obligó a mirar de reojo una tabla que quedó abierta desde la primera fecha y en la que Carabobo dio el golpe al vencer 1 a 0 a Red Bull Bragantino para transformarse en el líder inicial de la zona.
En el plano local, en cambio, River atraviesa un momento mucho más sólido. El triunfo reciente ante Racing en Avellaneda lo dejó segundo en la Zona B del Torneo Apertura, a tres puntos de Independiente Rivadavia, y consolidó una racha positiva que le dio aire justo en la previa de una semana cargada por el inminente Superclásico frente a Boca. Ese contexto explica por qué Coudet analiza una rotación parcial para administrar cargas sin resignar competitividad.
La probable formación muestra precisamente ese equilibrio entre obligación y cuidado. Según los medios que siguen el día a día del club, River podría salir con Santiago Beltrán; Fabricio Bustos, Tobías Ramírez, Lautaro Rivero y Matías Viña; Juan Cruz Meza, Kevin Castaño y Tomás Galván; Juan Fernando Quintero; Kendry Páez y Joaquín Freitas. En la nómina de convocados aparecen varias ausencias de peso, entre ellas Giuliano Galoppo, Lucas Martínez Quarta y Salas, lo que refuerza la idea de un once alternativo.
Del lado venezolano llega un rival que, al menos en los papeles, parecía menor, pero que ya avisó que no viaja solo a defenderse. Carabobo viene de sorprender a Bragantino y también sumó confianza en su torneo local, por lo que River enfrentará a un equipo fortalecido anímicamente y con el incentivo de estirar su gran arranque continental. Será, además, un cruce inédito: nunca antes el club de Núñez había enfrentado oficialmente a este rival.
Para River, entonces, el partido tiene un valor que excede los tres puntos. Necesita ganar para no quedar obligado a correr desde atrás en la Copa y, al mismo tiempo, sostener el impulso con el que llega al choque del fin de semana ante Boca. El Monumental será escenario de una prueba doble: responder en la Sudamericana y demostrar que, aun con rotación, el equipo está en condiciones de imponer jerarquía en una zona que ya dejó de parecer accesible.