Despedida
Despiden a Luis Brandoni y sus restos serán llevados al Panteón de Actores
La cultura argentina atraviesa horas de conmoción por la muerte de Luis Brandoni, una de las figuras más reconocidas del teatro, el cine y la televisión nacional. El actor falleció el lunes 20 de abril, a los 86 años, luego de haber permanecido internado durante nueve días en el Sanatorio Güemes, y su despedida pública comenzó ese mismo día en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
El velatorio se realizó en el Salón Montevideo de la Legislatura porteña y se extendió durante 12 horas, en una ceremonia abierta al público que reunió a familiares, colegas, amigos y admiradores. Desde el mediodía del lunes, el edificio se convirtió en escenario de un homenaje cargado de respeto, emoción y reconocimiento a una trayectoria que atravesó generaciones.
La despedida tendrá este martes su última estación en el Cementerio de la Chacarita. Según confirmó Carlos Rottemberg, histórico productor y amigo cercano del actor, a las 11 está prevista una ceremonia en la capilla y luego el traslado al Panteón de la Asociación Argentina de Actores, donde descansarán sus restos.
La imagen del féretro ingresando a la Legislatura, acompañado por allegados y bajo una fuerte cobertura periodística, reflejó la dimensión pública de la pérdida. Entre quienes estuvieron presentes se destacó el propio Rottemberg, visiblemente afectado, además de figuras del espectáculo y de la política que se acercaron para dar el último adiós.
A lo largo de la jornada pasaron por el velatorio artistas como Guillermo Francella, Soledad Silveyra, Andrea Frigerio, Diego Pérez y Hernán Lombardi, entre otros. La presencia de colegas de distintas generaciones reforzó la idea de que Brandoni no fue solo un actor popular, sino también una referencia central de la escena argentina.
Silveyra, que compartió escenario con él hasta hace pocos días en la obra ¿Quién es quién?, fue una de las voces más conmovedoras de la despedida. Su presencia aportó una dimensión íntima al homenaje, al recordar el vínculo artístico y humano que los unió en el tramo final de la carrera de Brandoni.
Nacido en Dock Sud y conocido por todos como “Beto”, Brandoni construyó desde la década del 60 una carrera sólida, versátil y profundamente arraigada en la cultura popular. Su nombre quedó asociado a títulos emblemáticos del teatro y del cine argentino, entre ellos La fiaca, Esperando la carroza, Made in Argentina y, en los últimos años, Parque Lezama y la serie Nada.
Su recorrido también tuvo un capítulo en la vida pública. Además de su papel como actor, Brandoni fue diputado nacional por la Unión Cívica Radical entre 1997 y 2001, y mantuvo una participación activa en la defensa de la cultura y de los valores democráticos, una dimensión que amplió todavía más su gravitación en la sociedad argentina.
En 2015 había sido declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires, una distinción que hoy adquiere un valor todavía más simbólico. De hecho, el Gobierno porteño decretó dos días de duelo oficial por su fallecimiento, con banderas a media asta en los edificios públicos como homenaje a su legado artístico y cívico.
La despedida de este martes en la Chacarita cerrará así el adiós a uno de los grandes nombres de la cultura argentina. Con una trayectoria extensa, una voz reconocible y una presencia que marcó época en los escenarios, en la pantalla y en el debate público, Brandoni deja una huella difícil de reemplazar en la memoria colectiva del país.