Salud y economía
Los medicamentos cuestan hasta cuatro veces más en Argentina que en otros países
Los medicamentos que se venden en las farmacias argentinas pueden costar hasta cuatro veces más que en otros países. La diferencia surge de una comparación realizada con mercados como España, Brasil, Estados Unidos, Francia e India y vuelve a poner el foco sobre el impacto del costo de los tratamientos en el sistema de salud.
Hugo Magonza, presidente de la Unión Argentina de Salud (UAS) y director del CEMIC, explicó que el precio de los medicamentos ganó un peso creciente dentro del gasto de atención médica. Según detalló, pasó de representar alrededor del 15% del gasto directo de los afiliados de empresas de medicina prepaga a ubicarse actualmente entre el 35% y el 38%.
El especialista señaló dos factores principales detrás de esta evolución. Por un lado, el incremento del precio de los medicamentos. Por otro, la incorporación de tratamientos más complejos y costosos, entre ellos los medicamentos biológicos y oncológicos, que tienen un impacto cada vez mayor sobre el gasto sanitario.
La comparación con España muestra una diferencia particularmente marcada. De acuerdo con Magonza, el gasto de bolsillo de una persona que compra medicamentos en una farmacia argentina puede llegar a multiplicar por cuatro el valor registrado en ese país, lo que representa una brecha de hasta el 300%.
Un informe reservado citado por Noticias Argentinas también mostró diferencias importantes en algunos tratamientos crónicos de alto consumo. La levotiroxina, por ejemplo, tiene un costo mensual estimado de 19,3 dólares en Argentina frente a 3,1 dólares en el exterior. En el caso de la atorvastatina, la comparación es de 43,1 contra 8 dólares, mientras que la metformina cuesta 26,1 frente a 5,3 dólares.
El trabajo analizó una canasta de 17 principios activos esenciales y tomó como referencia los precios de venta al público en farmacias de Argentina y de otros cinco países. Los resultados muestran que la diferencia no se limita a medicamentos de alta complejidad, sino que también alcanza tratamientos de uso habitual.
Magonza también planteó que existen problemas estructurales dentro del sistema de salud argentino que contribuyen al aumento del gasto. Consideró que parte de esas ineficiencias podría corregirse mediante cambios normativos y una revisión de los mecanismos que intervienen en el financiamiento y acceso a los tratamientos.
El debate sobre los precios de los medicamentos vuelve así a quedar vinculado con uno de los principales desafíos del sistema sanitario: cómo garantizar el acceso a tratamientos cada vez más costosos sin trasladar una carga creciente a los pacientes, las obras sociales, las prepagas y al propio Estado.