Vivienda
Una familia de Villa Mercedes cumplirá el sueño de la casa propia tras 15 años de alquiler
Después de 17 años juntos, de criar a sus hijos entre alquileres y de atravesar sorteos en los que la ilusión muchas veces terminó en desilusión, Micaela Sánchez y Jonathan Metholo están a un paso de cumplir uno de los sueños más importantes de su vida: tener una casa propia.
Este sábado al mediodía, la familia recorrió por primera vez la vivienda que recibirá el próximo 19 de diciembre en Villa Mercedes. La visita estuvo marcada por la emoción, las lágrimas, los abrazos y la certeza de que Valentín, Brenda y Ludmila crecerán bajo un techo propio.
“Estoy feliz de recibir mi casa. He esperado mucho tiempo. Muchas veces me desilusioné, muchas veces salían los sorteos y yo no estaba. Y ahora es la felicidad de poder tener mi casa, que es lo que tanto deseaba, cumpliendo un sueño”, expresó Micaela, mientras observaba cada ambiente de la vivienda.
La historia familiar está atravesada por una larga espera. Micaela contó que desde el nacimiento de su hijo mayor, hace 15 años, viven alquilando. Durante todo ese tiempo, el objetivo de acceder a una vivienda propia parecía lejano, pero nunca dejó de estar presente.
Ahora, con el certificado de preadjudicación en sus manos, la familia ya empieza a proyectar la nueva etapa. Son cinco integrantes y saben que deberán acomodarse, organizar espacios y pensar a futuro. Incluso imaginan posibles ampliaciones para adaptar la casa a sus necesidades.
Durante la visita, Micaela recibió el certificado de preadjudicación de manos del gobernador Claudio Poggi y destacó el alcance del plan habitacional. “Este programa es muy importante porque les da una vivienda a muchas personas”, señaló.
Luego compartió una reflexión personal sobre la expectativa que había depositado en la gestión provincial. “Yo voté a Poggi teniendo la esperanza de que me iba a dar la casa y se cumplió. Gracias a Dios vino y nos dio la casa. Logré tener mi casa”, afirmó.
Jonathan Metholo también resumió la emoción del momento. “Hace mucho que esperábamos este momento. Desde que nació nuestro hijo estamos alquilando, así que estamos felices de tener nuestra propia casa”, sostuvo.
Para la pareja, la vivienda representa mucho más que una mudanza. Es estabilidad, seguridad y futuro para sus hijos. “Ahora sí van a tener un lugar seguro, su casa. Y cuando no estemos nosotros, les va a quedar para ellos. Siempre luchamos por el futuro de nuestros hijos”, expresó Jonathan.
Con la entrega de llaves prevista para el 19 de diciembre, Micaela, Jonathan y sus hijos ya imaginan las primeras fiestas en el nuevo hogar. Después de más de una década y media de espera, esta Navidad podría encontrarlos bajo un techo propio.