Femicidio
La autopsia reveló que Rocío Gómez recibió más de diez puñaladas
La autopsia realizada al cuerpo de Rocío Belén Gómez confirmó que la joven fue atacada con extrema violencia antes de morir en la localidad cordobesa de Santa María de Punilla.
El informe preliminar determinó que recibió más de diez puñaladas. Cinco de las heridas afectaron órganos vitales y la más grave le perforó un pulmón y le seccionó la aorta, según comunicó la Fiscalía de Instrucción N° 2 de Cosquín.
Los especialistas establecieron que la causa de muerte fue un shock hipovolémico provocado por la pérdida masiva de sangre como consecuencia de las múltiples lesiones producidas con un objeto punzante, presumiblemente un arma blanca.
Por el femicidio permanece detenido Maximiliano Baudraco, expareja de la víctima. El hombre fue imputado por homicidio calificado por mediar violencia de género, una figura que contempla la pena de prisión perpetua en caso de condena.
Rocío tenía 25 años y era madre de tres niñas. Su asesinato causó una fuerte conmoción en la comunidad de Santa María de Punilla y volvió a poner bajo análisis los antecedentes de violencia que rodeaban la relación.
Al momento del crimen, el acusado cumplía una condena condicional por violencia familiar. En octubre de 2025 había recibido una pena de dos años y dos meses de prisión en suspenso por un episodio ocurrido en 2023 contra la madre de Rocío.
Ese antecedente se convirtió en uno de los puntos centrales de la investigación, ya que los fiscales deberán reconstruir el vínculo previo entre el acusado y la víctima, además de determinar si existían restricciones judiciales u otras medidas de protección vigentes.
El resultado de la autopsia será incorporado al expediente como una prueba clave para establecer la mecánica del ataque. La causa continuará con pericias, testimonios y el análisis de los elementos secuestrados.
Mientras la Justicia avanza sobre la responsabilidad del detenido, el crimen vuelve a exponer las consecuencias más graves de la violencia de género y los interrogantes sobre la eficacia de las medidas destinadas a proteger a quienes ya habían denunciado situaciones de violencia.