Salud
ANMAT aprobó una dosis más alta de semaglutida para tratar la obesidad
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó en Argentina una dosis semanal de 7,2 miligramos de semaglutida para el tratamiento de la obesidad, una ampliación que permitirá a los médicos ajustar la estrategia terapéutica según la evolución de cada paciente.
Hasta ahora, Wegovy —nombre comercial de la semaglutida destinada al control del peso— contaba con una dosis de mantenimiento de hasta 2,4 mg semanales. La nueva autorización permite alcanzar los 7,2 mg utilizando las presentaciones disponibles, de acuerdo con la indicación médica.
La semaglutida pertenece al grupo de medicamentos agonistas del receptor GLP-1. Actúa sobre mecanismos vinculados con el apetito y la saciedad y está indicada como complemento de una alimentación con menor aporte calórico y un aumento de la actividad física.
En Argentina, Wegovy ya estaba autorizado para adultos con un índice de masa corporal igual o superior a 30, o desde 27 cuando existe al menos una enfermedad asociada al exceso de peso, como diabetes tipo 2, hipertensión, dislipidemia o apnea obstructiva del sueño. Su venta es bajo receta.
Qué mostraron los estudios
La ampliación se apoya en el programa clínico STEP UP, que evaluó la dosis de 7,2 mg frente a la de 2,4 mg y placebo.
En el estudio principal participaron 1.407 adultos con obesidad sin diabetes tipo 2. Después de 72 semanas, quienes recibieron 7,2 mg y mantuvieron el tratamiento registraron una reducción promedio del peso corporal del 20,7%, frente al 17,5% observado con 2,4 mg y al 2,4% con placebo.
Además, aproximadamente uno de cada tres participantes tratados con 7,2 mg alcanzó una reducción de al menos el 25% de su peso inicial.
La cifra, sin embargo, corresponde al promedio de una población estudiada bajo condiciones controladas y no significa que cada persona que reciba el medicamento vaya a bajar ese porcentaje. La respuesta depende de múltiples factores y debe evaluarse individualmente.
En personas con obesidad y diabetes tipo 2, el ensayo STEP UP T2D mostró una pérdida de peso menor, aunque también superior a la observada con placebo: con la dosis de 7,2 mg, el descenso promedio rondó el 14% entre quienes mantuvieron el tratamiento según lo previsto.
Qué ocurrió con la masa muscular
Otro análisis estudió la composición corporal de una pequeña submuestra de 55 participantes mediante resonancia magnética.
Allí se observó que aproximadamente el 84% del peso perdido correspondió a masa grasa, con una reducción proporcionalmente menor de tejido magro. Ese análisis combinó participantes que recibieron semaglutida de 2,4 y 7,2 mg, por lo que el resultado no debe interpretarse como exclusivo de la nueva dosis.
El perfil de efectos adversos observado fue similar al ya conocido para este tipo de medicamentos, con predominio de síntomas gastrointestinales, particularmente durante la etapa de aumento progresivo de dosis.
La disponibilidad de una concentración mayor no implica que todos los pacientes deban llegar a 7,2 mg. La dosis se alcanza mediante titulación progresiva y bajo evaluación médica, según tolerancia, respuesta clínica y objetivos terapéuticos.
La aprobación amplía así las herramientas disponibles para tratar una enfermedad crónica y compleja como la obesidad, pero no modifica un principio central del tratamiento: la semaglutida no es una solución aislada ni una medicación para utilizar sin control profesional, sino una herramienta que debe integrarse a un abordaje médico, nutricional y de hábitos sostenidos en el tiempo.